El diputado bonaerense de Fuerza Patria, Ricardo Lissalde, presentó un proyecto de ley para garantizar que los estudiantes del último año del nivel secundario puedan acceder de manera gratuita a test de orientación vocacional en la provincia de Buenos Aires. La iniciativa alcanza tanto a alumnos de establecimientos de gestión pública como privada.
La propuesta apunta a que el Estado provincial brinde una herramienta de acompañamiento en una etapa considerada clave: el cierre de la escuela secundaria y la definición de un posible camino académico, técnico o laboral.
Según explicó Lissalde, la transición de la escuela al mundo adulto suele estar atravesada por dudas, incertidumbre y crisis personales. En ese marco, sostuvo que la orientación vocacional debe ser entendida como una política pública destinada a ampliar oportunidades y no como un servicio reservado a quienes pueden pagarlo en el ámbito privado.
“Buscamos dotar a los jóvenes bonaerenses de una herramienta indispensable para proyectar su futuro al finalizar la educación secundaria. La transición de la escuela al mundo adulto suele generar incertidumbre y crisis en los adolescentes”, advirtió el legislador por la Séptima Sección Electoral.
El diputado, referenciado en el Frente Renovador dentro del bloque Fuerza Patria, remarcó que actualmente existe una desigualdad en el acceso a estos procesos de orientación. De acuerdo con los fundamentos de la iniciativa, solo los estudiantes con determinado poder adquisitivo pueden costear evaluaciones privadas, lo que deja afuera a un amplio sector de jóvenes bonaerenses.
La propuesta solicita que la administración provincial, encabezada por Axel Kicillof, disponga los medios necesarios para implementar un servicio gratuito de orientación vocacional destinado a todos los alumnos que cursen el último año de secundaria.
Lissalde sostuvo que el objetivo no es limitar la herramienta a un simple cuestionario, sino construir un proceso más integral. En esa línea, el proyecto plantea que la orientación vocacional permita a los estudiantes conocer mejor sus aptitudes, intereses personales, capacidades y posibilidades de formación.
Además, la iniciativa contempla que los jóvenes accedan a información sobre circuitos académicos provinciales y nacionales, oportunidades laborales, áreas de formación y posibles trayectorias profesionales.
“La implementación de este servicio gratuito beneficiará no solo a los estudiantes, sino también al tejido profesional de la provincia de Buenos Aires, al fomentar la formación de técnicos y profesionales con una vocación clara y orientada”, subrayó el legislador.
En los fundamentos del texto, Lissalde también destacó la necesidad de que el proceso cuente con intervención de profesionales especializados, como psicólogos, psicopedagogos y otros perfiles vinculados al acompañamiento educativo. El propósito, según indicó, es asegurar evaluaciones de calidad y evitar que la orientación vocacional se reduzca a una instancia superficial.