El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, convocaron para el próximo martes 19 de mayo a una nueva cumbre con intendentes en la Casa de Gobierno de La Plata, con el objetivo de analizar el impacto del ajuste nacional sobre el sistema sanitario provincial.
La reunión se realizará en el Salón Dorado de Gobernación y tendrá como eje central la situación de los hospitales bonaerenses, la creciente demanda de atención pública y los costos que comenzaron a absorber los municipios ante el retroceso de programas y prestaciones financiadas por Nación.
La convocatoria se da luego de que el Gobierno nacional aplicara una reducción de más de $63.000 millones en partidas destinadas al Ministerio de Salud de la Nación, conducido por Mario Iván Lugones. La medida fue oficializada mediante la Decisión Administrativa 20/2026, firmada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo.
Entre los recortes más sensibles aparece una quita de $25.000 millones al programa de Fortalecimiento de los Sistemas Provinciales de Salud, además de una reducción de $20.000 millones en fondos destinados a medicamentos, insumos y tecnología médica. También se registraron bajas en programas vinculados a VIH, hepatitis, tuberculosis, vacunas, salud sexual y tratamientos oncológicos.
Desde la administración bonaerense advierten que el impacto ya se siente en los efectores provinciales y municipales. Según datos difundidos por la Provincia, la demanda de atención en hospitales bonaerenses aumentó un 13% desde diciembre de 2023, en un contexto marcado por la crisis económica, la pérdida de cobertura en distintos sectores y la retracción de políticas sanitarias nacionales.
En el Interior bonaerense, la preocupación también crece entre los jefes comunales, ya que varios municipios comenzaron a cubrir gastos que antes eran afrontados por Nación. Esa situación tensiona las cuentas locales y obliga a redireccionar recursos para sostener prestaciones básicas.
Uno de los puntos que más inquieta al Ministerio de Salud provincial es el desfinanciamiento del programa Remediar, utilizado históricamente para distribuir medicamentos gratuitos en centros de atención primaria de todo el país. Según indicaron desde la cartera sanitaria, la interrupción o reducción de esos envíos obliga a los municipios a realizar compras extraordinarias para garantizar tratamientos esenciales.
Kreplak cuestionó públicamente el ajuste aplicado por la Casa Rosada y sostuvo que “cuando el Estado se retira del cuidado, las consecuencias las paga la gente”. En el entorno del funcionario remarcan que la Provincia buscará coordinar con los intendentes una estrategia común para evitar un mayor deterioro del sistema sanitario, tanto en el Conurbano como en el Interior.
La cumbre también tendrá un fuerte componente político. En Gobernación no descartan nuevas acciones de protesta contra el Gobierno nacional, en línea con otras movilizaciones recientes encabezadas por intendentes y funcionarios bonaerenses por la reducción de fondos, alimentos para comedores, obras públicas y recursos coparticipables.
El conflicto sanitario se suma así a una disputa más amplia entre la administración de Kicillof y la gestión libertaria de Javier Milei por el financiamiento de políticas públicas esenciales. En este caso, el reclamo apunta directamente a una de las áreas más sensibles: la atención de la salud en un escenario de mayor demanda social y menor asistencia nacional.