Industriales bonaerenses comenzaron a trabajar en una propuesta de reforma impositiva con eje en la reducción, o eventual eliminación, del Impuesto a los Ingresos Brutos, uno de los tributos más cuestionados por el sector productivo por su impacto acumulativo sobre los costos. La iniciativa surge en un contexto de fuerte caída del consumo, apertura de importaciones y una presión tributaria que las pymes califican como “asfixiante”.
De acuerdo con lo publicado por BAE Negocios, técnicos de distintas representaciones industriales, principalmente vinculadas al entramado pyme, elaboran por estos días un planteo que buscará ser presentado antes del debate de la Ley Impositiva 2027 en la Legislatura bonaerense. Como si producir en Argentina no fuera ya una carrera con obstáculos, ahora el reclamo apunta a revisar la estructura fiscal que, según advierten, encarece cada etapa de la cadena productiva.
Uno de los puntos centrales del diagnóstico empresario es el peso de las tasas municipales. Fuentes del sector productivo señalaron que en algunos distritos las empresas llegan a pagar hasta un 8% de su facturación sólo en conceptos locales. A eso, remarcan, deben sumarse las cargas provinciales y nacionales, lo que termina configurando un esquema de costos difícil de sostener para muchas pymes.
“Necesitamos una reforma impositiva que baje la presión que hoy por hoy asfixia a las pymes. Sólo en tasas municipales en algunos distritos las empresas pagan un 8% de su facturación. A eso sumale cargas provinciales y nacionales”, indicó una fuente industrial citada por el medio.
La propuesta también incluye un plan de regularización comercial para reducir la informalidad en la provincia de Buenos Aires. Según estimaciones de fuentes industriales, cerca del 50% de lo que se factura actualmente se realiza en negro. En ese sentido, sostienen que una mayor formalización permitiría ampliar la base tributaria y, al mismo tiempo, reducir la carga sobre quienes ya tributan.
“Si eso pasara a facturar en blanco, no sólo se podía rebajar o eliminar Ingresos Brutos, al fisco provincial le sobraría plata”, expresó un representante industrial.
El reclamo tiene además un componente técnico. Según un informe de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires, aunque la alícuota legal de Ingresos Brutos para la industria es del 1,5%, el llamado “efecto encadenamiento” eleva la presión tributaria efectiva al 4,7% del valor agregado. Esto ocurre porque el impuesto se acumula en las distintas etapas de producción y comercialización.
Ese nivel ubica a Buenos Aires por encima de otras provincias industriales como Santa Fe, donde la presión efectiva sería del 3,6%, y Córdoba, con el 3,5%. Para el sector, esa diferencia golpea directamente sobre la competitividad de las empresas bonaerenses, especialmente en el caso de las pymes que producen para el mercado interno o intentan exportar.
El planteo de los industriales también se vincula con la discusión nacional por los incentivos a la inversión. Tras el anuncio del denominado “Súper RIGI”, empresarios pymes reclamaron que los beneficios no queden concentrados sólo en grandes proyectos, sino que también alcancen a las firmas nacionales.
“No estamos en contra, pero sí decimos que también haya beneficios para las 70 mil pymes industriales nacionales. Que se iguale la cancha, y que se tenga en cuenta el efecto multiplicador en cuanto a empleo, producción, servicios, que viene de la mano del crecimiento de las firmas argentinas”, señaló un empresario pyme exportador.
De esta manera, el sector industrial bonaerense busca instalar el debate antes de la discusión legislativa por la Ley Impositiva 2027. El objetivo será llevar a la Provincia un pedido concreto: alivio fiscal, combate a la informalidad e incentivos para sostener producción, empleo y competitividad en un escenario económico cada vez más exigente.