En las últimas horas, un grupo de militantes, concejales, candidatos y abogados identificados con el espacio libertario impulsó una presentación para denunciar presuntas irregularidades en el funcionamiento interno de La Libertad Avanza bonaerense. El planteo incluye el pedido de intervención partidaria, la designación de veedores del Observatorio de la Democracia del Parlasur y requerimientos de informes ante la Justicia Federal Electoral.
Según indicaron desde el sector denunciante, los cuestionamientos apuntan a una serie de hechos que consideran de “extrema gravedad institucional”, vinculados al estado de las afiliaciones, el funcionamiento de las autoridades partidarias, los órganos internos, los mecanismos de selección de candidaturas y el cumplimiento de los principios de democracia interna.
Entre las principales denuncias, sostienen que actualmente no existen mesas distritales, que no se constituyó una junta promotora, que hubo rechazos y descartes de fichas de afiliación presentadas por militantes, y que el partido no cuenta con locales ni con un funcionamiento orgánico acorde a lo establecido por la normativa provincial.
Además, desde el sector que impulsa la presentación señalaron la presunta existencia de “venta de candidaturas”, una acusación de alto voltaje político que expone las tensiones internas dentro del armado libertario bonaerense. Nada como prometer “la nueva política” para terminar discutiendo, otra vez, las mismas viejas prácticas con distinto logo y más ruido en redes.
El reclamo busca que intervenga el juzgado federal con competencia electoral en la provincia de Buenos Aires, a cargo del juez Alejo Ramos Padilla, con el objetivo de regularizar la situación interna del partido. Los denunciantes consideran que, de comprobarse las irregularidades, La Libertad Avanza podría quedar bajo intervención judicial y ser llamada a normalizar su estructura mediante elecciones internas.
En ese marco, desde el propio espacio libertario confiaron a Provincia Noticias que próximamente avanzarán con una campaña masiva de afiliación en plazas de toda la provincia, con el propósito de ampliar la base de afiliados y fortalecer la estructura política territorial.
La disputa ocurre en un momento sensible para La Libertad Avanza, que necesita ordenar su despliegue en el territorio bonaerense si pretende sostener competitividad electoral hacia 2027. La provincia de Buenos Aires es el distrito de mayor peso político y electoral del país, y cualquier fractura interna puede convertirse en un problema mayor para el oficialismo nacional.
Desde el sector denunciante fueron más lejos y cuestionaron la consistencia legal del armado partidario. En duros términos, calificaron el acta y la carta orgánica del partido como “un papel fiambrero”, en referencia a lo que consideran una estructura formal débil y sin funcionamiento real.
La presentación vuelve a poner en escena un dilema central para el mileísmo: cómo transformar una fuerza nacida al calor del liderazgo presidencial, la militancia digital y el rechazo a la política tradicional en un partido con reglas internas, autoridades reconocidas, afiliados activos y estructura territorial.