La Unión Cívica Radical bonaerense alcanzó un acuerdo de unidad que consagró a Emiliano Balbín al frente del Comité Provincia y evitó la interna prevista para el 7 de junio. El exdiputado celebró el entendimiento entre los distintos sectores y planteó como objetivo central gobernar Buenos Aires.
Balbín sostuvo que el orden institucional y la vocación de unidad “es una gran noticia para los afiliados radicales, y también para todos los bonaerenses que están cansados de un gobierno que improvisa hace más de seis años sin resultados”. En ese marco, pidió consolidar una alternativa competitiva.
“2027 está a la vuelta de la esquina. Estamos dando el primer paso: dejar atrás diferencias y subirnos todos a un mismo barco con un destino claro. Gobernar la provincia de Buenos Aires. El desafío es volcar nuestra presencia territorial en un proyecto claro y competitivo”, afirmó.
El radicalismo bonaerense empieza una nueva etapa. Con orden institucional, liderazgos claros y vocación de unidad, logramos los acuerdos para expresar la pluralidad de un partido que quiere recuperar terreno en la provincia más importante del país. 🧵
— Emiliano Balbín (@EmiBalbin) May 9, 2026
El acuerdo integró a los sectores referenciados en Maximiliano Abad, Gustavo Posse y Daniel Salvador con el espacio que encabezaba Miguel Fernández en el Comité de Contingencia. La síntesis permitió desactivar la disputa interna y ordenar la conducción hasta 2028.
La vicepresidencia del Comité Provincia quedó para Josefina Mendoza y la secretaría general para el diputado bonaerense Matías Civale, ambos vinculados a Evolución. Además, se incorporó la vicepresidencia 1° para Pablo Zubiaurre, en representación del sector de Fernández.
“El radicalismo bonaerense empieza una nueva etapa”, expresó Balbín, y agregó: “Quiero un radicalismo con iniciativa política y capacidad de proponer. Voy a hacer una convocatoria generacional para abrir las puertas del partido a miles de jóvenes frustrados con la política y con la situación económica”.
En su mensaje difundido en X, remarcó que el partido quiere “candidatos propios en los 135 partidos” y sostuvo que “somos un partido de poder que va a ir a las urnas a ganar”. También cuestionó la gestión provincial al señalar que “la Provincia de Buenos Aires merece un gobernador que se ocupe de los problemas de los bonaerenses; no un dirigente que use al gobierno como trampolín a la Casa Rosada”.
Balbín aseguró que el radicalismo “va a hablar en voz alta donde Kicillof hace silencio” y enumeró como ejes bajar impuestos, modernizar la educación, enfrentar la inseguridad y recomponer el sistema de salud. Con la nueva conducción, la UCR bonaerense busca relanzar su perfil opositor y proyectarse como alternativa de gobierno.