jueves 07 de mayo de 2026
- Edición Nº2710

Legislativas

PROYECTO LEGISLATIVO

Crisis en la Bonaerense: en 2024 hubo más policías muertos por suicidio que en actos de servicio

12:22 | El senador provincial Pablo Petrecca presentó un pedido de informes para que el Gobierno bonaerense explique cuál es la situación de salud mental dentro de la Policía provincial. Según datos oficiales, el año pasado 37 efectivos se quitaron la vida, mientras que 8 murieron en cumplimiento del deber.



La discusión sobre seguridad en la provincia de Buenos Aires sumó un nuevo eje de preocupación que va mucho más allá de las estadísticas del delito, los patrulleros o los operativos. El senador provincial y presidente del bloque PRO en el Senado bonaerense, Pablo Petrecca, presentó un pedido de informes para exigir precisiones sobre la situación de salud mental que atraviesan miles de efectivos de la Policía Bonaerense y conocer cuáles son las herramientas concretas de asistencia, prevención y acompañamiento que actualmente existen dentro de la fuerza.

La iniciativa surge en medio de un dato estremecedor que expone la profundidad de la problemática: durante 2024 murieron más policías bonaerenses por suicidio que en hechos de servicio. Según cifras oficiales difundidas por el propio Ministerio de Seguridad provincial, 37 efectivos se quitaron la vida, mientras que 8 fallecieron en actos vinculados al cumplimiento de sus funciones.

Detrás de esos números aparecen historias marcadas por el desgaste emocional, el estrés permanente, la exposición cotidiana a situaciones violentas y traumáticas, además de problemas personales y familiares que muchas veces quedan invisibilizados dentro de la estructura policial. Un combo explosivo que durante años permaneció silenciado bajo una lógica interna donde pedir ayuda suele ser interpretado como una señal de debilidad. Porque incluso en las fuerzas de seguridad parece existir esa vieja tradición argentina de exigir fortaleza absoluta mientras se barre debajo de la alfombra todo lo que huela a sufrimiento psicológico. Después llegan las tragedias y todos descubren, sorprendidos, que los seres humanos tienen límites. Fascinante hallazgo científico.

“Debemos cuidar a quienes todos los días tienen la responsabilidad de cuidar a los bonaerenses”, sostuvo Petrecca al presentar el proyecto, en el que remarcó que la seguridad pública también depende del estado emocional y psicológico de los efectivos que trabajan diariamente bajo altos niveles de presión y exposición.

En ese sentido, el legislador advirtió que la discusión sobre seguridad no puede limitarse únicamente al combate contra el delito. “La seguridad también depende del estado emocional y psicológico de quienes salen todos los días a trabajar, muchas veces atravesando situaciones muy duras y con enorme carga de estrés”, expresó.

El pedido de informes busca conocer con precisión la dimensión real de la crisis dentro de la fuerza. Entre otros puntos, solicita información detallada sobre la cantidad de suicidios e intentos de suicidio registrados, carpetas psiquiátricas activas, acceso a tratamientos de salud mental, cobertura brindada por IOMA, disponibilidad de seguimiento profesional y funcionamiento concreto de los programas de prevención existentes.

Además, la iniciativa intenta determinar si actualmente existen protocolos específicos de asistencia psicológica para efectivos que atraviesan hechos traumáticos, cuál es la cobertura disponible en el interior bonaerense y si la capacidad estatal alcanza para responder a una fuerza integrada por más de 100 mil efectivos distribuidos en todo el territorio provincial.

Desde el entorno del senador insistieron en la necesidad de “humanizar” el debate sobre las fuerzas de seguridad. “El policía también es una persona. Tiene familia, hijos, problemas, angustias y una enorme responsabilidad cotidiana. No podemos mirar para otro lado cuando quienes nos cuidan también necesitan ser cuidados”, señalaron.

Petrecca sostuvo además que muchas de las crisis de salud mental dentro de la fuerza permanecen ocultas por temor a represalias, estigmatización o falta de acompañamiento adecuado. Una situación que, según planteó, impide muchas veces la detección temprana y la intervención preventiva.

Para el legislador, el objetivo central del pedido de informes es “ordenar la discusión sobre la base de información oficial y no de intuiciones”, al tiempo que remarcó que sin estadísticas claras y diagnósticos reales resulta imposible diseñar políticas públicas eficientes.

“Contar con datos claros, actualizados y verificables no es un detalle administrativo: es la base para gestionar. Sin diagnóstico real no se pueden tomar decisiones eficientes, planificar recursos, ampliar dispositivos de atención, fortalecer el acompañamiento profesional ni mejorar la capacidad de respuesta del Estado en todo el territorio bonaerense. Sin información, no hay gestión posible”, afirmó.

En el cierre, el senador insistió en que una política moderna de seguridad no puede reducirse únicamente a la persecución del delito, sino que también debe incorporar políticas de prevención, cuidado y acompañamiento para quienes integran las fuerzas policiales.

“Hablar de salud mental en la Policía Bonaerense no es correrse de la agenda de seguridad; es asumirla de una manera más completa, más humana y más profesional. Si de verdad queremos cambiar la realidad, el primer paso es conocerla bien y exigir que el Estado rinda cuentas sobre cómo cuida a quienes todos los días tienen la responsabilidad de cuidar a los bonaerenses”, concluyó.

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