martes 05 de mayo de 2026
- Edición Nº2708

Provincia

política

Fernández admite que la UCR está más cerca de una interna que de la unidad

13:24 | El dirigente radical planteó la necesidad de un debate profundo dentro del partido y advirtió sobre la falta de diálogo real entre los distintos sectores, a pocos días del cierre de listas.



“Estamos más cerca de la interna que de la unidad”. La frase de Miguel Fernández no dejó demasiado espacio para interpretaciones ni para ilusiones ingenuas de consenso exprés. En diálogo con Política del Sur, el dirigente analizó el escenario del radicalismo bonaerense de cara a las elecciones internas y dejó en claro que, al menos por ahora, la posibilidad de una lista única parece más un deseo que una realidad.

Aunque reconoció que todavía quedan días para negociar antes del cierre de listas, Fernández fue directo: “Hoy, si soy sincero, está todo encaminado como para una eventual interna dentro de nuestro partido”. Traducido al castellano político básico: nadie se puso de acuerdo y el reloj sigue corriendo.

El dirigente cuestionó además la falta de diálogo sustancial entre los espacios internos. Según señaló, las conversaciones que existieron hasta el momento fueron “muy informales, muy livianas, muy intrascendentes”, lo que dificulta cualquier intento serio de construir una unidad. En ese sentido, planteó que el problema no es solo de nombres o lugares en las listas, sino de fondo: “¿Qué es el radicalismo? ¿Qué piensa? ¿Hacia dónde quiere ir?”.

Lejos de idealizar la unidad como solución mágica, Fernández introdujo un matiz incómodo pero bastante lógico: quizás lo que el partido necesita no es evitar la interna, sino atravesarla con sentido político. “Puede ser sana si lo que se discuten son ideas”, sostuvo, y remarcó la importancia de que los afiliados definan el perfil del partido y sus autoridades.

En esa línea, insistió en la necesidad de fortalecer el debate interno y de escuchar a las bases. Destacó que, en recorridas por distintos municipios bonaerenses, surgió la intención de construir una alternativa tanto a La Libertad Avanza como al kirchnerismo, aunque admitió que esa discusión todavía está pendiente de consolidarse. También subrayó el rol de la Convención Provincial, integrada por 270 afiliados, como un ámbito clave para canalizar ese debate.

Al referirse al liderazgo dentro del partido, Fernández dejó otra definición que no pasa desapercibida: “El liderazgo sin proyecto tampoco sirve”. Y para reforzar la idea, apeló a la figura de Raúl Alfonsín, a quien describió como un caso excepcional de conducción con un programa claro detrás. Entre liderazgo y proyecto, dijo, se queda con el segundo.

Más allá de la interna partidaria, el dirigente también puso el foco en el contexto económico que atraviesa la provincia de Buenos Aires. En contacto permanente con intendentes radicales, advirtió que la situación de los municipios es compleja y con perspectivas poco alentadoras. “Esto no mejora y tiende a empeorar”, señaló, con un diagnóstico que mezcla realismo y cierta resignación.

Según explicó, aunque la macroeconomía pueda mostrar algunos signos de orden, “donde la gente vive, la cosa no funciona del todo bien”. Diferenció además la realidad del interior bonaerense respecto del conurbano, aunque aclaró que las dificultades atraviesan a toda la provincia.

El dato más preocupante aparece en la gestión diaria: varios municipios enfrentan problemas concretos incluso para pagar salarios. “No están exagerando para conseguir más recursos, tienen dificultades reales”, afirmó.

Con ese panorama, Fernández cerró con una advertencia que excede al radicalismo y apunta al sistema político en general: “La política no está dando respuestas en la vida cotidiana, y las tiene que dar si pretende ser una alternativa”.

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