El conflicto por los despidos en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) sumó un nuevo capítulo este lunes, luego de que el ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez, advirtiera sobre las consecuencias directas que ya se registran en el territorio.
Según detalló el funcionario, las desvinculaciones —que alcanzaron a más de 100 trabajadores y, según cifras oficiales, llegaron a 140 en todo el país— están generando un “impacto negativo muy fuerte”, especialmente en la provincia de Buenos Aires, donde ya hay 18 municipios que dejaron de contar con información meteorológica nocturna.
La situación no es menor. Rodríguez explicó que, a partir de los despidos, un total de 29 estaciones meteorológicas a nivel nacional dejaron de emitir reportes durante la noche. De ese total, 18 corresponden a territorio bonaerense, afectando distritos como Azul, Bahía Blanca, Junín, Tandil, Olavarría y Villa Gesell, entre otros.
“Estamos hablando, en muchos casos, de series de más de cien años de vigencia”, subrayó el ministro, marcando que la pérdida de continuidad en los registros implica un retroceso difícil de revertir. En esa línea, remarcó que la información recolectada por los observadores meteorológicos resulta clave no solo para el análisis climático, sino también para la generación de alertas tempranas y la prevención de riesgos.
El punto más delicado, claro, es que no se trata de un Excel que alguien olvidó guardar. Los trabajadores despedidos cumplían funciones específicas en estaciones distribuidas en todo el país, donde se encargaban de relevar, procesar y validar datos en tiempo real. Sin ese personal, el sistema pierde capacidad operativa y precisión.
Desde la administración de Axel Kicillof sostienen que la medida adoptada por el gobierno de Javier Milei impacta directamente en el sector productivo, la seguridad y la planificación territorial. “Nos deja sin una cantidad de información fundamental”, insistió Rodríguez.
El reclamo fue directo: el ministro pidió que el Ejecutivo nacional revierta “de manera inmediata” los despidos para evitar un deterioro mayor del sistema de monitoreo climático.