Un relevamiento del Grupo Atenas advirtió que el ingreso disponible de los hogares argentinos sufrió un fuerte retroceso en la última década. El estudio midió cuánto dinero les queda a las familias después de pagar los gastos fijos y concluyó que el margen se achicó del 53% en octubre de 2015 al 36% en febrero de este año. El principal motivo es el peso creciente que tienen la vivienda, los servicios públicos, el transporte, la educación y la salud sobre los presupuestos familiares.
Según el informe, una vez cubiertos esos consumos considerados rígidos, a los hogares argentinos les queda actualmente poco más de un tercio de sus ingresos para afrontar el resto de los gastos. Ese 36% debe destinarse a alimentos, vestimenta, recreación y cualquier otro consumo no esencial. En 2015, en cambio, más de la mitad del salario quedaba libre tras pagar los gastos fijos, lo que marcaba una mayor capacidad de compra y ahorro.
El trabajo del Grupo Atenas describió que la caída del ingreso disponible no fue lineal, sino que se dio en distintas etapas políticas. La primera contracción se registró durante la gestión de Mauricio Macri. Luego, el estudio señala que no hubo una recuperación significativa en los años de gobierno del Frente de Todos. Finalmente, se detectó una nueva baja en los primeros años de la administración de Javier Milei, lo que consolidó la tendencia descendente.
Para dimensionar el impacto, el informe tomó como referencia los deciles de ingresos de la Encuesta Permanente de Hogares y la encuesta de gastos 2017-2018. Allí determinó que el 90% de los hogares cuenta con menos de $59.259 diarios una vez que paga los gastos fijos. En el caso de un hogar tipo de tres personas ubicado en el tramo medio de ingresos, el salario mensual estimado fue de $1.224.733. Tras cubrir los consumos rígidos, a esa familia le quedan $26.758 por día, lo que equivale a unos $8.600 diarios por integrante.
Ese monto de libre disponibilidad alcanza con lo justo para consumos básicos. El relevamiento lo comparó con una compra de referencia calculada a precios de diciembre pasado: un kilo de asado, un kilo de pan, una gaseosa de litro y medio y un kilo de manzanas. Según el estudio, esa canasta mínima prácticamente consume todo el ingreso diario disponible de un hogar de ingresos medios, sin dejar margen para otros gastos como vestimenta, remedios o transporte adicional.
El informe también expuso la fuerte desigualdad entre sectores sociales. En la base de la pirámide, los hogares de menores ingresos disponen de apenas $7.900 diarios luego de cubrir sus gastos fijos. En el extremo opuesto, el decil más alto cuenta con un margen de libre disponibilidad que ronda los $102.000 por día. De acuerdo con el Grupo Atenas, el 10% más rico tiene casi 13 veces más ingreso libre que el 10% más pobre.
La brecha se vuelve más cruda en los segmentos de menores recursos. El estudio indicó que el 20% de los hogares pobres, lo que representa a unas 4,4 millones de personas, tiene un ingreso disponible diario inferior al precio de un kilo de asado. Ese dato refleja el nivel de restricción que enfrentan millones de familias para acceder a consumos elementales una vez que cumplen con los pagos obligatorios de cada mes.