sábado 02 de mayo de 2026
- Edición Nº2705

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Máximo Kirchner: críticas al Gobierno y advertencia hacia adentro

11:24 |En el acto por el Día del Trabajador, planteó la necesidad de un proyecto serio, con eje en el desendeudamiento y la inclusión social. Además rechazó nuevamente la idea de un frente "anti Milei".



En medio delas crecientes  tensiones internas en el peronismo, el diputado nacional Máximo Kirchner retomó las críticas. Lo hizo desde Cañuelas, en un acto por el Día del Trabajador, donde combinó tres ejes que ya son marca registrada: críticas al gobierno de Javier Milei, reclamo por la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner y una advertencia directa hacia el propio espacio político.

Desde el inicio, el legislador dejó en claro el tono de su intervención. Sobre la gestión nacional, sostuvo que “era previsible lo que iba a pasar con este gobierno” y agregó: “Esto es una consecuencia de decisión tras decisión. Ya lo vivimos, pero ahora con mayor crudeza”.

En esa línea, profundizó sus cuestionamientos y lanzó una de las frases más duras del discurso: “Son conscientes de lo que están haciendo: esto es una miseria planificada, una entrega planificada”. La crítica incluyó también referencias al equipo económico, al recordar que el propio Milei había cuestionado duramente a su actual ministro antes de designarlo.

Pero el foco no quedó solo en el oficialismo. Kirchner apuntó directamente a la dirigencia en general y, en particular, al peronismo: “La Argentina va a necesitar que su dirigencia madure porque hoy gobierna la antipolítica, no un dirigente político”. Y reforzó: “Hay que poner la cabeza fría y ofrecer trabajo, voluntad, sangre, sudor y lágrimas para salir adelante”.

La discusión de fondo: el “cómo”

Uno de los ejes más reiterados de su intervención fue la falta de precisiones dentro del propio espacio político. “Yo quiero que me digan cómo vamos a hacer”, planteó, en referencia a las promesas de recomposición salarial y previsional. “Después aparecen diciendo que van a subir los salarios y las jubilaciones… ¿pero cómo?”, insistió.

La pregunta no fue retórica. Kirchner la vinculó directamente con el problema del endeudamiento: “¿Con este nivel de vencimientos cómo vamos a hacer? Esa es la discusión central de la Argentina hoy”.

En ese marco, propuso como eje un cambio en la estrategia financiera: “Tenemos que charlar con los acreedores y empezar a cambiar esto”, y remarcó que la prioridad debe ser “organizar el desendeudamiento en la Argentina”.

Equilibrio fiscal, pero con inclusión

En un intento de diferenciarse del enfoque del gobierno nacional, el diputado planteó la necesidad de un equilibrio fiscal con otra lógica: “Los equilibrios fiscales que hay que construir son con la gente adentro”. Y lanzó una frase con carga política: “Alcanzar estos números con la gente en esta situación lo puede hacer cualquiera que no tiene alma, que no tiene empatía”.

El concepto no es nuevo, pero aparece como intento de síntesis entre dos tensiones históricas del peronismo: la responsabilidad fiscal y la expansión social. Spoiler: nunca fue fácil y esta vez no parece que vaya a ser la excepción.

Autocrítica y advertencia interna

Kirchner también dejó espacio para la autocrítica, algo que en política suele aparecer cuando ya no queda otra. “Tenemos que asumir que en 2023 nos fuimos con una Plaza de Mayo vacía”, afirmó, en contraste con otras etapas del peronismo. A partir de ahí, planteó la necesidad de reorganizar el espacio con mayor seriedad: “Por juntar cuatro votos no hay que engañar voluntades”. Y completó: “Cualquier propuesta tiene que partir desde la seriedad”.

Además, volvió a tomar distancia de la idea de un armado meramente opositor: “No sirve destruir al adversario para ganar una elección. Hay que construir una opción diferente”, señaló, en referencia a los planteos de un frente anti-Milei.

El capítulo Cristina

Como era previsible, el discurso incluyó un tramo dedicado a la situación judicial de su madre. Kirchner pidió su liberación y la definió como “una mujer firme, inteligente, estudiosa y trabajadora”.

“Lo que vive es tremendamente injusto, porque en Argentina la casta está libre y Cristina está presa”, sostuvo, y agregó que la expresidenta “nos está empujando a todos para transmitirle a la gente que tenga esperanza”.

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