La tensión por el futuro del frente costero en Chapadmalal volvió a escalar este viernes con una nueva manifestación de vecinos sobre la Ruta Provincial 11, a la altura de Playa Redonda. La protesta se enmarca en el rechazo a las concesiones impulsadas por el municipio en distintas playas de la zona sur, bajo un modelo que, según denuncian, avanza sobre espacios de acceso público.
La movilización se produjo luego de la adjudicación de la Unidad Turística Fiscal (UTF) Playa Redonda, una de las últimas áreas que permanecía sin concesión formal. El proyecto aprobado prevé la construcción de un spa, 15 residencias, un restaurante y un estacionamiento con capacidad para 80 vehículos, lo que generó un fuerte rechazo en sectores de la comunidad.
Desde el Observatorio Ciudadano Paseo Costanero Sur, uno de los espacios convocantes, cuestionaron el proceso de toma de decisiones al señalar que se realizó “sin consulta, sin evaluación ambiental integral y sin licencia social”. En ese sentido, advirtieron que el esquema de licitaciones responde a una política sostenida que otorga amplia discrecionalidad al sector privado y presenta controles públicos insuficientes.
El eje del conflicto se centra en el impacto de estas concesiones sobre la Reserva Paseo Costanero Sur, un área de más de 30 hectáreas caracterizada por su valor ambiental y patrimonial. Allí conviven acantilados con registros geológicos de millones de años, biodiversidad específica y espacios que históricamente fueron utilizados de manera libre y gratuita.
Para los vecinos, la transformación proyectada implica una alteración estructural del ecosistema costero y una restricción progresiva del acceso a bienes comunes. En esa línea, sostienen que el modelo de explotación turística deriva en una “apropiación privada del espacio público”, modificando el uso tradicional de las playas.
El cuestionamiento también alcanza la modalidad de licitación, basada en pliegos abiertos que establecen lineamientos generales, pero permiten a los oferentes definir aspectos centrales de los proyectos. Según las organizaciones, esta dinámica, sumada a antecedentes de controles deficientes en otras unidades fiscales, incrementa los riesgos de irregularidades y cambios en las condiciones originales.
El caso de Playa Redonda se suma a otras concesiones recientes en la zona de Chapadmalal, como la UTF Playa Dorada, ya adjudicada a Desarrolladora Homs S.A., y la UTF Playa Santa Isabel, cuya explotación fue otorgada a Exos S.A. junto a otras firmas privadas.
En este contexto, la comunidad organizada reafirma su rechazo al avance de emprendimientos sobre la costa y sostiene que el debate trasciende lo paisajístico. “No se trata solo del entorno natural, sino del acceso al territorio, la protección ambiental y el respeto por los mecanismos de participación ciudadana”, remarcaron desde el observatorio.
Mientras tanto, el conflicto continúa abierto. Las protestas se repiten y evidencian una disputa de fondo sobre el uso del espacio costero, en la que se enfrentan dos visiones: la de la explotación turística como motor económico y la del territorio como bien común.