En el marco del Día Internacional de los Trabajadores, el secretario general del SEOCA Zona Oeste, Julio Rubén Ledesma, lanzó un mensaje con tono de advertencia y resistencia frente al escenario económico actual, marcado por la incertidumbre laboral y la presión sobre los ingresos.
El dirigente convocó a los trabajadores mercantiles a “no darse por vencidos ni aún vencidos”, en un contexto donde, según describió, la falta de generación de empleo y el temor a la desocupación se consolidan como las principales preocupaciones. “Vivimos con mucha esperanza, reforzando nuestro compromiso con la causa de la lucha de los trabajadores”, expresó, al tiempo que reclamó mayor sensibilidad por parte del Gobierno frente a la situación social.
Ledesma puso el foco en lo que definió como “el terrible flagelo” de la actualidad: la incertidumbre laboral. En ese sentido, advirtió que el miedo a perder el empleo atraviesa hoy a miles de familias, en un escenario donde las oportunidades de inserción son cada vez más limitadas.
Un llamado a la unidad en un contexto adverso
En su mensaje por el 1° de Mayo, el titular de SEOCA insistió en la necesidad de sostener la unidad sindical y fortalecer la conciencia colectiva. “Tenemos que vivir este día con esperanza, con fe y con convicciones para seguir en la lucha”, señaló, reforzando un discurso clásico del movimiento obrero, aunque en un contexto donde las variables económicas no acompañan demasiado ese optimismo.
Salud y territorio: el peso de una obra clave
Más allá del diagnóstico laboral, Ledesma destacó dos proyectos estratégicos para el gremio: la finalización de las cabañas de Marcos Paz y, especialmente, la culminación del sanatorio Sagrado Corazón. Esta última obra fue presentada como una respuesta concreta a una demanda estructural: el acceso a la salud en la zona oeste del conurbano bonaerense.
“El sanatorio tiene que ver con la salud y la familia de los empleados de comercio”, subrayó. Además, remarcó las dificultades que enfrentan los trabajadores para trasladarse a la Ciudad de Buenos Aires en busca de atención médica, tanto por los costos como por las complicaciones de movilidad.
Con una frase cargada de ironía territorial, sintetizó esa problemática: “Dios está en todos lados, pero atiende en Capital”. En ese marco, adelantó la expectativa de habilitar al menos un servicio de pronto socorro que permita dar respuesta inmediata a los afiliados de La Matanza y otros distritos del oeste.
Paritarias en pausa y salarios bajo presión
El dirigente también cuestionó la falta de homologación de los acuerdos paritarios, una situación que, según advirtió, impacta directamente en los ingresos de los trabajadores. “No nos homologan los acuerdos y eso hace que muchas empresas no los quieran pagar”, sostuvo.
En ese punto, defendió el entendimiento salarial alcanzado por la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios, conducida por Armando Cavalieri, de cuyo secretariado nacional forma parte.
El planteo deja al descubierto una tensión conocida pero cada vez más visible: acuerdos firmados que no siempre se traducen en mejoras reales en el bolsillo, en medio de una economía que sigue corriendo más rápido que los salarios.