En medio de la persistente crisis habitacional y la tensión creciente en el mercado de alquileres, ingresó a la Legislatura bonaerense un proyecto de ley que propone eximir de impuestos provinciales a los contratos de locación destinados a vivienda única, familiar y permanente.
La iniciativa, presentada por el diputado del PRO Martín Endere, plantea modificaciones al Código Fiscal y a la Ley Impositiva vigente con el objetivo de eliminar el Impuesto de Sellos sobre este tipo de contratos. Según el texto, la medida apunta a incentivar la oferta de inmuebles disponibles y generar condiciones más favorables para quienes buscan alquilar.
El proyecto también introduce cambios en el tratamiento del Impuesto sobre los Ingresos Brutos para propietarios. En ese sentido, establece que la exención se aplicará de manera automática, aunque la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) podrá exigir la registración de los contratos como único requisito formal.
Uno de los puntos centrales de la propuesta es la eliminación de restricciones actualmente vigentes, como los topes de ingresos o la cantidad de propiedades que puede poseer un locador para acceder a beneficios fiscales. Sin embargo, se aclara que la exención no será aplicable en los casos en que el propietario sea una sociedad, empresa o fideicomiso.
Endere sostuvo que “con este cambio se busca reducir la presión impositiva sobre los contratos de alquiler para incentivar la oferta y facilitar el acceso a la vivienda”, y remarcó que la normativa provincial actual presenta desajustes en relación con la política tributaria nacional, que ya avanzó en exenciones similares en tributos como el IVA y el Impuesto a las Ganancias para alquileres con destino habitacional.
Desde el bloque del PRO argumentaron que la reducción de impuestos y de cargas administrativas podría traducirse en un aumento de la oferta disponible, lo que, en teoría, contribuiría a mejorar las condiciones del mercado para los inquilinos.