La Conferencia Episcopal Argentina rechazó la decisión del gobierno de Javier Milei de prohibir el acceso de los periodistas acreditados a Casa Rosada. La medida se tomó luego de una denuncia por supuesto espionaje ilegal impulsada por la Casa Militar y generó un fuerte repudio de los trabajadores de prensa y de distintos sectores.
El pronunciamiento de la Iglesia se conoció tras una reunión encabezada por el arzobispo de San Juan y presidente de la Comisión Episcopal de Comunicación Social, monseñor Jorge Lozano, con representantes de los periodistas acreditados en Casa de Gobierno. El encuentro sirvió para escuchar el reclamo del sector y consensuar un mensaje público.
En el comunicado, los trabajadores de prensa remarcaron la importancia de la labor que realizan en Balcarce 50 “de modo prácticamente ininterrumpido, desde el año 1940”. Subrayaron que su tarea es clave para garantizar el derecho a la información y advirtieron sobre el impacto de la restricción impuesta por el Ejecutivo.
Además, reafirmaron la necesidad de respetar el derecho a trabajar, a la libre expresión y a la información a la sociedad. Hicieron especial énfasis en el cuidado de los principios constitucionales y en los valores afectados por la suspensión de las acreditaciones, que consideran un límite al ejercicio profesional.
El texto de la Conferencia Episcopal coincidió en “lo imperativo de erradicar discursos de odio”. En ese punto citó los mensajes del Papa León XIV sobre la necesidad de “desarmar las palabras y dejar de lado expresiones hirientes”. El documento cerró con un llamado a la responsabilidad institucional en el trato con la prensa.
“Hacemos votos por una pronta solución a través de canales de diálogo y entendimiento”, concluye el comunicado. Con ese gesto, la Iglesia se sumó a los cuestionamientos contra la medida oficial y pidió reencauzar el vínculo con los periodistas mediante el respeto a las garantías constitucionales.