La iniciativa apunta a algo bastante más ambicioso que enseñar a abrir un Excel o usar redes sin hacer papelones: busca desarrollar habilidades digitales clave, promover el uso responsable de la tecnología y, sobre todo, formar una mirada crítica sobre el entorno digital. Un intento de que la próxima generación no solo consuma contenido, sino que entienda qué está pasando detrás de la pantalla.
El curso también pone el foco en la inserción laboral, un detalle nada menor en un país donde el “¿y ahora qué hago?” después de terminar la escuela suele ser una especie de deporte nacional. En ese sentido, la propuesta ofrece herramientas concretas para acercar a los jóvenes al mundo del trabajo, combinando formación técnica con desarrollo personal.
El programa se lleva adelante en articulación con la Fundación Compromiso y Potrero Digital, dos organizaciones que vienen trabajando en inclusión y capacitación tecnológica. Todo esto se enmarca dentro del llamado Plan de Triple Impacto de Edelap, esa etiqueta moderna que mezcla educación, comunidad y, de paso, reputación empresarial.
Las clases se dictan en el Centro de Formación de la compañía, ubicado en el casco urbano de la ciudad, un espacio diseñado para promover la inclusión digital y generar oportunidades de aprendizaje. Traducido: un lugar donde, con un poco de suerte, alguien descubre que puede hacer algo más con una computadora que scrollear sin rumbo.
Las inscripciones ya están abiertas y los cupos son limitados, porque claro, siempre lo están. Quienes quieran participar o acceder a más información pueden hacerlo a través del sitio oficial de la empresa.