En medio de un escenario económico cada vez más asfixiante para amplios sectores sociales, el senador provincial y jefe comunal en uso de licencia de José C. Paz, Mario Ishii, lanzó fuertes críticas tanto al gobierno nacional de Javier Milei como a la administración bonaerense de Axel Kicillof, y reclamó un giro urgente en las prioridades del gasto público.
Durante una ponencia sobre educación y actualidad social en América Latina, Ishii describió un cuadro alarmante: aumento sostenido del costo de vida, caída del poder adquisitivo y dificultades crecientes para acceder a alimentos básicos. “La gente no tiene para comer”, sintetizó, al tiempo que enumeró subas en servicios esenciales como luz, gas, salud y educación, frente a salarios que no logran recomponerse.
En ese contexto, el dirigente planteó una medida concreta que encendió el debate político: frenar obras viales en zonas turísticas para redirigir esos recursos hacia la asistencia social. “Hay que parar obras que no son necesarias, como rutas de balnearios que se están ensanchando, y usar ese dinero para medicamentos y ayuda a la gente”, sostuvo, marcando distancia con la gestión provincial.
El planteo se da en paralelo a una creciente presión sobre los sistemas de salud municipales. Según Ishii, los hospitales locales se encuentran “abarrotados” y enfrentan una falta crítica de insumos y medicamentos. Además, denunció una sobrecarga derivada de derivaciones desde hospitales provinciales, lo que profundiza la crisis en el primer nivel de atención.
El conflicto también tiene un detonante puntual: la suspensión por 90 días del programa MESA (Módulo Extraordinario de Seguridad Alimentaria), que distribuía alimentos a familias de estudiantes de escuelas públicas. La decisión del Ejecutivo bonaerense de reasignar esos fondos al subsidio del transporte generó críticas dentro del propio oficialismo. Desde la Provincia argumentaron que la medida responde al recorte de transferencias nacionales, ya que —según indicaron— la Nación no giró fondos desde el inicio de la gestión de Milei.
El senador también puso el foco en la caída de los recursos municipales. Aseguró que la coparticipación se redujo más de un 10% a nivel general y cerca de un 25% en su distrito, lo que —según afirmó— imposibilita sostener aumentos salariales o responder a la creciente demanda social.
En un cierre que dejó poco margen para interpretaciones diplomáticas, Ishii buscó despegarse de las disputas partidarias: “No me interesa la política ni la de Milei ni la de Kicillof. Yo trabajo para defender a la gente”, afirmó, aunque reafirmó su identidad kirchnerista.