viernes 12 de junio de 2026
- Edición Nº2746

Provincia

política

Karina busca ordenar Buenos Aires y reflotar acuerdos con el PRO

20/04/2026 13:19 | La interna libertaria escala mientras el oficialismo apuesta a una alianza para enfrentar al peronismo.



La Libertad Avanza atraviesa una de sus etapas más turbulentas en la provincia de Buenos Aires, donde las tensiones internas y el impacto de denuncias que salpican al oficialismo obligaron a Karina Milei a retomar el control del armado político en el principal distrito electoral del país.

En ese contexto, la secretaria general de la Presidencia encabezará este fin de semana un acto en Suipacha con el objetivo de consolidar la estructura partidaria en los 135 municipios bonaerenses. La jugada no es menor: se trata de un intento explícito por ordenar una interna que dejó de ser subterránea para convertirse en un espectáculo público.

El conflicto tiene nombres propios. Por un lado, el sector alineado con Sebastián Pareja, hombre de confianza de Karina Milei en la provincia. Por el otro, las denominadas “Fuerzas del Cielo”, vinculadas al asesor presidencial Santiago Caputo. Entre ambos espacios se disputa el control político y territorial de LLA en Buenos Aires.

Uno de los movimientos más concretos en esta pulseada es el desplazamiento de Agustín Romo de la jefatura del bloque libertario en la Cámara de Diputados bonaerense, lugar que sería ocupado por Juanes Osaba, dirigente cercano a Pareja.

El recambio expone algo más que un simple enroque legislativo: muestra la decisión de Karina Milei de “alambrar” el territorio y disciplinar la estructura partidaria frente a un escenario de creciente fragmentación interna.

Pero si la interna ya venía caliente, el caso Adorni terminó de echar nafta al fuego. Las denuncias por presunto enriquecimiento ilícito contra Manuel Adorni no solo golpearon la imagen del Gobierno nacional, sino que también condicionaron el armado bonaerense, dejando sin margen a su entorno político en la provincia.

La caída en desgracia del vocero presidencial desactivó, además, la posibilidad de posicionar a su hermano Francisco Adorni en un rol clave dentro de la Legislatura, lo que obligó a recalcular toda la estrategia.

Ante este panorama, el oficialismo parece volver a una vieja receta que, en política argentina, nunca pasa de moda: la alianza con el PRO. La posibilidad de reeditar un acuerdo con el espacio que conduce Cristian Ritondo aparece como una salida pragmática para evitar la fragmentación del voto opositor frente al peronismo de Axel Kicillof.

En ese esquema, el nombre de Diego Santilli vuelve a circular como una figura de síntesis capaz de articular ambos espacios de cara a la disputa por la gobernación en 2027.

Mientras tanto, la interna libertaria sigue sumando capítulos que rozan lo absurdo: cruces en redes sociales, denuncias judiciales entre dirigentes propios y filtraciones que exhiben una estructura todavía lejos de la cohesión que pretende mostrar.

La creación de la Escuela de Formación Debate y Análisis Político (EFDAP), que será presentada en el acto de Suipacha, busca dar una señal de institucionalización. Aunque, siendo honestos, cuando un partido necesita “formarse” mientras se pelea públicamente, suena más a control de daños que a planificación estratégica.

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