En un contexto donde las pantallas dejaron de ser accesorio para convertirse casi en extensión corporal, el Municipio de Brandsen lanzó el programa “Desconectar para conectar”, una iniciativa que apunta a ordenar un poco ese caos digital en el que crecen chicos y chicas. La presentación se realizó en el Club Social de la ciudad y reunió a autoridades, profesionales y vecinos.
El encuentro estuvo encabezado por el intendente Fernando Raitelli, acompañado por el senador provincial Emmanuel Santalla, impulsor de la Ley N.º 15.534, ya vigente en la provincia de Buenos Aires. La normativa establece pautas para el uso de dispositivos en escuelas primarias, con el objetivo de favorecer entornos más saludables para el desarrollo infantil, algo que, sorprendentemente, hay que legislar porque soltar el celular parece misión imposible.
Durante la jornada, especialistas de las áreas de Salud y Educación abordaron las consecuencias del uso excesivo de pantallas en niños, niñas y adolescentes. Participaron como expositoras las fonoaudiólogas Rosana Cortés y Valeria Viollaz, la pediatra Carla Urrutia, la subsecretaria de Educación Graciela Fernández y la psicopedagoga Graciela González, quienes ofrecieron un enfoque integral sobre una problemática que ya no admite negación ni distracciones.
Desde el área de Salud destacaron que el abordaje no es nuevo, sino que forma parte de un trabajo territorial sostenido, con presencia en Centros de Atención Infantil (CAI), jardines de infantes y otras instituciones del distrito. Allí se vienen generando espacios de concientización y acompañamiento para familias que, en muchos casos, navegan solas en un océano de pantallas y algoritmos.
Las exposiciones hicieron foco en efectos respaldados por evidencia científica: dificultades en el desarrollo del lenguaje, problemas de atención, trastornos del sueño, irritabilidad y baja tolerancia a la frustración. A eso se suma un deterioro en los vínculos y en los procesos de aprendizaje, especialmente cuando la exposición es temprana y sin regulación.
El programa prevé continuar con un abordaje articulado entre Salud y Educación, ampliando su alcance en todo el distrito. La intención oficial es sostener políticas que no se queden en una charla aislada, sino que acompañen de forma permanente a las familias.