En medio del reordenamiento del peronismo de cara al 2027, Sergio Berni dejó una señal política clara: la discusión por la gobernación bonaerense ya está abierta, pero su rol, al menos por ahora, sería el de acompañar más que encabezar.
Durante una extensa entrevista con el periodista Jorge Fontevecchia, el senador bonaerense y ex ministro de Seguridad de la provincia puso el foco en la necesidad de una interna competitiva dentro del espacio de Unión por la Patria y destacó, sin rodeos, la figura de Sergio Massa como uno de los nombres con mayor proyección.
“Sergio Massa es uno de los hombres que más conoce el Estado, es uno de los hombres que más conoce la provincia”, afirmó, para luego remarcar que, aunque el propio Massa lo niegue, “tiene muchísimas posibilidades de ser gobernador en la provincia de Buenos Aires” .
La definición no es menor en un contexto donde el peronismo busca reorganizarse tras las esquirlas de la derrota nacional y en una provincia que concentra casi el 40% del electorado. Para Berni, la clave está en habilitar una PASO amplia: “Hoy el peronismo tiene más de doce candidatos… es un síntoma positivo, es un síntoma de que el peronismo está vivo” .
En esa lista, el propio Berni supo anotarse como posible candidato en declaraciones previas, incluso en entrevistas con InfomiBA. Sin embargo, el tono actual marca un giro. “Yo estoy para ayudar, yo estoy para acompañar a aquellos que tengan la vocación de transformar” , aseguró, dejando en claro que su prioridad no pasa hoy por encabezar.
El ex ministro también enumeró el amplio abanico de nombres en danza dentro del oficialismo bonaerense, entre ellos Gabriel Katopodis, Andrés “Cuervo” Larroque, Martín Insaurralde, Fernando Espinoza, Mayra Mendoza y Julio Alak, entre otros. Un menú amplio que, lejos de ser un problema, considera una fortaleza política.
En ese marco, Berni planteó que la reconstrucción del espacio político al que pertenece de cara a una construcción nacional, no puede depender del fracaso del gobierno nacional. “No puede ser en base a la desgracia de Milei… tiene que ser en base a una actividad proactiva” , sostuvo, al tiempo que llamó a superar lo que definió como un “estrés postraumático” tras la experiencia del Frente de Todos durante la presidencia de Alberto Fernández. Consultado por la imagen de Axel Kicillof como referente nacional, e insistió en que las internas son el método. En esas posibles internas, no descartó al empresario Jorge Brito.
Respecto al rol de Cristina Fernández de Kirchner, fue categórico: “Tiene la obligación de generar los instrumentos para que el peronismo gane” . Y descartó la idea de que la titular del PJ juegue en contra de algún candidato interno, insistiendo en que acompañará al más competitivo.
En paralelo, Berni volvió a insistir en su visión ideológica del movimiento, rechazando las etiquetas tradicionales. “Yo soy peronista, ni de izquierda ni de derecha”, afirmó, aunque dejó entrever que un perfil más cercano al centro o centro-derecha podría ser más competitivo electoralmente frente a Javier Milei.
“Un candidato de centro tiene más posibilidades de ganar, no tengo ninguna duda” , remarcó, en una definición que dialoga directamente con la proyección de figuras como Massa dentro del esquema bonaerense.
En ese tablero todavía en construcción, Berni parece haber tomado una decisión táctica: correrse del centro de la escena para empujar una síntesis interna. Y en esa síntesis, el nombre de Massa empieza a ganar volumen.