La Cámara de Diputados abordó este martes el fenómeno del sobreendeudamiento familiar, una problemática que crece al ritmo de la crisis económica y que ya afecta a 4,8 millones de personas. El dato central: todos tienen una mora superior a tres meses en el pago de sus deudas, ya sea con tarjetas de crédito bancarias o con préstamos tomados en billeteras virtuales y financieras.
Es imperioso dar respuesta a la crisis del endeudamiento familiar
— Hugo Yasky (@HugoYasky) April 16, 2026
En la Argentina de los ingresos bajos y la inflación persistente, el crédito se convirtió en un mecanismo de supervivencia.
Las familias argentinas se endeudan para alimentarse, pagar tarifas o comprar… pic.twitter.com/bdEiRYt1x3
El debate se dio en la Comisión de Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia, presidida por Hugo Yasky, de Unión por la Patria. Durante la reunión, el diputado informó que ya existen 18 proyectos presentados que buscan generar algún tipo de alivio para los deudores. El objetivo común es frenar la escalada de intereses y establecer mecanismos de renegociación accesibles.
Yasky fue duro al describir el escenario actual. “En la Argentina de los ingresos bajos y la inflación persistente, el crédito se convirtió en un mecanismo de supervivencia”, señaló. Aseguró que las familias argentinas se endeudan para cubrir necesidades básicas: alimentarse, pagar tarifas de servicios o comprar medicamentos. El endeudamiento ya no financia consumo o inversión, sino la subsistencia diaria.
El diputado y secretario general de la CTA de los Trabajadores apuntó directamente contra el vacío regulatorio que beneficia a las fintech y a las llamadas financieras de cercanía. “Lo más grave de todo pasa por debajo del radar: los intereses y los punitorios de las fintech y las financieras de cercanía no tienen ningún tipo de regulación”, denunció. Esa falta de control, dijo, transforma cada deuda en una bola de nieve que no para de crecer.
A la suba de intereses se suma el accionar de las empresas de cobranza. Según explicó Yasky, con la caída de ingresos y el aumento de la morosidad proliferan prácticas abusivas. Estas firmas compran paquetes de deudores y los hostigan con llamados, mensajes y métodos coercitivos que muchas veces se extienden a familiares y allegados del titular de la cuenta.
El diagnóstico que trazaron en la comisión es que el sistema empuja a millones de hogares a un callejón sin salida. Sin regulación de tasas, sin tope a punitorios y con cobradores tercerizados que operan al límite, la deuda inicial se multiplica en pocos meses. Así, 4,8 millones de personas quedan fuera del sistema financiero formal y sin posibilidad real de cancelar lo que deben.
Frente a ese cuadro, Yasky pidió que el Congreso avance con una normativa integral de alivio. Citó como ejemplo lo que ya se hizo en España con la Ley de Segunda Oportunidad y la del Derecho al Olvido, que permiten reestructurar deudas y limpiar antecedentes crediticios bajo ciertas condiciones. “Es imperioso que el Congreso de la Nación sancione una normativa que le dé solución a un problema que se ha convertido en un flagelo para las familias”, cerró.
La comisión continuará el análisis de los 18 proyectos en las próximas semanas. El desafío será unificar criterios entre oficialismo y oposición para regular a las fintech, fijar límites a los intereses, controlar a las empresas de cobranza y crear una vía legal de salida para los 4,8 millones de argentinos que hoy arrastran más de tres meses de mora.