El intendente de Leandro N. Alem, Carlos Ferraris, expresó su profunda preocupación por el cierre del Programa Remediar dispuesto por el Gobierno Nacional. La medida, que ya genera incertidumbre en el sistema de salud pública, encendió las alarmas en municipios que dependen de la provisión de medicamentos para sostener la atención en sus salas y centros de salud barriales.
Ferraris remarcó la importancia que tiene esta política sanitaria para miles de argentinos, sobre todo en los sectores más vulnerables que no cuentan con obra social ni prepaga. Señaló que Remediar garantiza la entrega gratuita de medicamentos esenciales en centros de atención primaria, donde se resuelve cerca del 80% de las consultas más frecuentes del sistema público.
“Este programa abastece medicamentos a más de 8.000 centros de salud y beneficia a 19 millones de argentinos”, sostuvo el jefe comunal. En esa línea, advirtió que la discontinuidad del plan tendría un fuerte impacto directo en el acceso a tratamientos básicos para enfermedades crónicas y agudas, desde hipertensión y diabetes hasta infecciones respiratorias.
La posible finalización del programa no solo inquieta a las autoridades locales. Profesionales de la salud de distintos puntos del país destacan el rol clave que cumple Remediar en la atención primaria y en la prevención de enfermedades. Sin esa provisión, alertan, aumentará la demanda en hospitales y se resentirá el seguimiento de pacientes que hoy retiran su medicación en el centro de salud cercano a su domicilio.
Ferraris insistió en que la medida golpea de lleno a quienes menos tienen y pidió que el Gobierno Nacional revise la decisión. Planteó que eliminar Remediar es desfinanciar la base del sistema sanitario y trasladar el problema a municipios y provincias que no cuentan con recursos para reemplazar la cobertura de medicamentos que hoy garantiza el programa.
Para el intendente, el cierre del Remediar expone una lógica de ajuste sobre la salud pública en un contexto donde crece la demanda por la pérdida de empleo registrado y cobertura médica. “Es una política que funcionó durante más de 20 años y que llega a cada rincón del país. Sacarla es dejar sin respuesta a millones de personas”, concluyó.