martes 12 de mayo de 2026
- Edición Nº2715

País

rumbo a 2027

Sin Dante Gebel, su armado político reunió a 4.000 personas en Lanús y presiona por una definición

19/03/2026 12:43 | El espacio “Consolidación Argentina” avanzó en su construcción territorial con un acto masivo. El pastor no participó por su gira internacional, pero autorizó el uso de su imagen. Dirigentes sindicales, políticos y empresarios reclamaron que confirme su candidatura presidencial.



En un escenario que combinó mística, expectativa y un toque de ansiedad política bastante evidente, el espacio Consolidación Argentina dio un paso más en su armado nacional con un acto en el microestadio de Lanús, donde reunió a cerca de 4.000 personas con un objetivo tan claro como incómodo: convencer a Dante Gebel de que acepte ser candidato presidencial en 2027.

El líder espiritual, pieza central de todo este operativo político que todavía no termina de admitir que es político, no estuvo presente debido a su gira por Guatemala. Tampoco envió un mensaje en video. Eso sí, en lo que parece un avance medido al milímetro, autorizó por primera vez el uso de su imagen para promocionar el encuentro, un gesto que en este contexto se lee casi como un guiño… o como el mínimo indispensable para mantener la expectativa sin comprometerse.

Un acto sin candidato, pero con campaña en marcha

El “Encuentro Nacional y Federal” funcionó como una demostración de fuerza y, al mismo tiempo, como una puesta en escena de organización territorial. Durante la jornada se presentaron mesas promotoras provinciales y regionales, junto con coordinadores encargados de desplegar el armado en cada distrito.

La convocatoria incluyó una mezcla bastante heterogénea, que en Argentina suele ser sinónimo de intento de construcción amplia: dirigentes políticos, legisladores, sindicalistas, empresarios, referentes sociales y figuras del deporte y el espectáculo. Todo eso orbitando alrededor de una candidatura que todavía no existe formalmente. Un detalle menor, aparentemente.

El microestadio alcanzó su capacidad máxima y varias personas quedaron afuera, algo que el dirigente sindical Juan Pablo Brey (Aeronavegantes, CGT y CATT) no dejó pasar. “Levanten las banderas para que Dante vea esto, pídanle que venga y defina su candidatura”, arengó, en una escena que mezcló acto político con súplica colectiva.

Brey también trazó una línea discursiva que se repitió a lo largo del encuentro: la necesidad de un liderazgo que “no divida” y que supere la grieta, una idea que en la política argentina aparece con la regularidad de un clásico… aunque rara vez con resultados comprobables.

Un armado que busca volumen antes que definición

Entre los oradores, el diputado porteño Eugenio Casielles puso el foco en la construcción previa a cualquier candidatura: “Estamos empezando a dar esta pelea antes incluso de que Dante Gebel sea candidato, porque creemos que este proceso es colectivo y mucho más grande que una postulación”.

La frase resume bastante bien la lógica del espacio: construir estructura primero, candidato después. O, en términos más crudos, generar suficiente presión y volumen político para que la candidatura termine siendo inevitable.

Desde Córdoba, el secretario de Culto Mariano Almada aportó respaldo institucional y planteó la necesidad de una propuesta orientada al bien común, mientras que las intervenciones sindicales y empresariales reforzaron el diagnóstico económico y social crítico.

El titular del SETIA, José “El Vasco” Minaberrigaray, dejó una de las definiciones más contundentes: “Ya no estamos en medio de una grieta. Estamos en una zanja enorme que se está tragando a jubilados, docentes, trabajadores, estudiantes e industrias enteras”.

En la misma línea, el empresario textil Pedro Bergaglio cuestionó el presente del entramado productivo, y el diputado sanjuanino Eduardo Cabello apeló a una narrativa más aspiracional: “Debemos interpretar los sueños de cada familia que cada mañana se levanta y no le alcanza para vivir”.

Apoyos diversos y una figura que ordena desde la ausencia

El acto también contó con participaciones virtuales del exfutbolista Walter Erviti y la exministra Graciela Camaño, quienes coincidieron en la necesidad de impulsar una transformación profunda del país.

Uno de los respaldos más enfáticos fue el de Flavia Martínez, de la Fundación For Childrens, quien afirmó: “Dante es la esperanza de todos los argentinos”, en un discurso que elevó el tono emocional y dejó en claro el nivel de expectativas que el espacio deposita en el pastor.

También participaron referentes como Miriam Müller (Sociedad Rural), Vanina Neto (Aeronavegantes) y el campeón mundial de kickboxing Cristian Bosch, completando una escena que buscó mostrar transversalidad social y sectorial.

El dato político más relevante, más allá de la convocatoria, sigue siendo la ausencia. Porque todo el armado gira alrededor de una figura que todavía no confirmó si quiere jugar.

En ese equilibrio incómodo entre construcción y expectativa, Consolidación Argentina parece haber entrado en una fase donde el objetivo ya no es solo crecer, sino forzar una definición.

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