miércoles 11 de marzo de 2026
- Edición Nº2653

País

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Formación y arraigo frente al ajuste: la jugada educativa cordobesa

Mientras Nación desfinancia la educación técnico-profesional, Córdoba inaugura la primera secundaria del país especializada en industrialización de productos lácteos. La apuesta reabre el debate sobre oficios, universidad y futuro del trabajo en un mercado atravesado por salarios aplanados e informalidad récord.



 

 

En Freyre, departamento San Justo, el gobernador Martín Llaryora inauguró la Escuela Secundaria con Formación Profesional “Clemar Cerutti”, la primera institución del país que otorgará el título de Bachiller con orientación en Industrialización de Productos Lácteos. No es solo una obra educativa: es una señal política en medio de una discusión nacional sobre trabajo, formación y modelo productivo.
La institución nació de una donación privada en 2022 —cuando Clemar Cerutti cedió el terreno y aportó recursos—, fue canalizada por el municipio y terminó de concretarse con financiamiento provincial. El edificio, de 1.054 m², cuenta con laboratorios específicos, equipamiento tecnológico, comedor PAICor y espacios diseñados para vincular directamente formación y producción.
Hoy tiene 81 estudiantes y una orientación alineada con el entramado lácteo del este cordobés, uno de los polos agroindustriales más fuertes del país.
Pero el dato estructural es otro: mientras Córdoba inaugura una escuela técnica inédita, a nivel nacional el sistema de educación técnico-profesional atraviesa recortes y tensiones presupuestarias que afectan talleres, insumos y prácticas formativas.

La disputa silenciosa: educación técnica en tiempos de ajuste
Argentina cuenta con más de 1.700 escuelas técnicas públicas y cerca de 600 privadas. Sin embargo, el financiamiento específico de la educación técnico-profesional viene siendo cuestionado y reducido, impactando directamente en la calidad y actualización de equipamiento.
En ese contexto, la decisión de Córdoba de avanzar con una escuela especializada en agregado de valor industrial no es neutra. Llaryora lo explicitó al señalar que, “en un contexto donde la inversión pública no suele predominar”, la Provincia tomó la decisión política de culminar la obra.
El mensaje es claro: frente a un escenario nacional de restricción, la provincia busca diferenciarse con una estrategia de integración entre educación y producción regional.

La “teoría del palo y medio” y el regreso de los oficios
El debate no ocurre en el vacío. Hace semanas, la influencer Micaela Barbero viralizó la llamada “teoría del palo y medio”: la percepción de que, en Buenos Aires, la mayoría de los trabajadores —profesionales o administrativos— termina cobrando alrededor de $1.500.000.
El RIPTE marcaba hacia fines de 2025 un promedio cercano a $1,6 millones. Pero el promedio oculta la fractura real: según INDEC, en el tercer trimestre de 2025 la informalidad alcanzó el 43,3%. Casi la mitad del empleo argentino es frágil.
El fenómeno del trabajador pobre dejó de ser excepción. El pluriempleo se naturaliza. El salario pierde frente al costo de vida.
En ese escenario, los oficios resurgen como alternativa concreta: electricistas, técnicos, soldadores, operadores industriales. No por moda, sino por demanda real.

Universidad bajo tensión, técnica como puente estratégico
La universidad conserva prestigio cultural y proyección profesional, pero enfrenta erosión presupuestaria y pérdida de poder adquisitivo docente. Las carreras largas ya no garantizan diferenciación salarial inmediata en un mercado aplanado.
El dilema generacional no es vocacional: es económico.
Frente a eso, la formación técnica aparece como un camino intermedio estratégico. No es capacitación exprés sin certificación formal. No es carrera larga desconectada del territorio. Es formación sólida vinculada al perfil productivo local.
La escuela de Freyre encarna esa lógica: formar talento para agregar valor a la industria láctea regional y evitar el éxodo juvenil.
El propio intendente Germán Baldo lo expresó con claridad: vincular sistema productivo y sistema educativo es una herramienta de arraigo.

Reforma laboral y trayectorias híbridas
Todo esto ocurre mientras avanza una reforma laboral que redefine reglas en un mercado ya precarizado. El Gobierno nacional habla de formalización y reducción de costos. Sectores críticos advierten mayor flexibilidad y traslado de riesgos hacia el trabajador.
En un país con 43% de informalidad, la formación profesional se vuelve estratégica. No basta con aprender una habilidad: hace falta certificación, legitimidad y articulación con derechos laborales.
Las trayectorias actuales ya no son lineales:

  • Universidad larga + inserción lenta
  • Oficio calificado + riesgo de informalidad
  • Técnica profesional + alta empleabilidad
  • Cursos cortos como ingreso rápido pero limitado
  • Caminos mixtos que combinan estudio y oficio

La discusión real no es título versus destornillador.
Es qué modelo productivo y laboral puede sostener cualquiera de esas trayectorias con dignidad.

En tiempos donde el salario promedio se viraliza por su insuficiencia y la informalidad es estructural, apostar por una escuela técnica especializada en agregado de valor industrial es una definición estratégica.
Córdoba ensaya una respuesta territorial a una pregunta nacional: cómo formar jóvenes para un mercado laboral fragmentado sin resignar desarrollo productivo.
La discusión sobre universidad u oficio puede simplificarse en redes. En Freyre, tomó forma concreta: laboratorio, equipamiento, título oficial y vínculo directo con la industria.
En un país donde trabajar ya no garantiza estabilidad, la educación técnica vuelve a colocarse en el centro del debate sobre futuro y arraigo.
 

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