La aparición masiva del barigüí ha encendido las alarmas en el AMBA, especialmente en zonas cercanas a ríos, arroyos y canales. Este insecto se caracteriza por morder y cortar la piel con sus mandíbulas para alimentarse de la sangre que brota de las heridas.
A diferencia del mosquito tradicional, el barigüí no pica sino que muerde, lo que puede causar lesiones más dolorosas y sangrantes. Los especialistas advierten que la presencia del barigüí se incrementa en verano, cuando las condiciones climáticas favorecen su reproducción.
El profesor de zoología de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Guillermo Tarelli, explicó que la gran particularidad del barigüí es que muerde y corta la piel para alimentarse de la sangre. En caso de ser atacado, se recomienda lavarse rápidamente y aplicar frío para aliviar la lesión.
La mordedura del barigüí puede causar inflamación, picazón intensa y sangrado más que una picadura común. Es importante tomar precauciones para evitar las mordeduras, especialmente en zonas donde se ha reportado la presencia del insecto.
El barigüí se desarrolla cerca de cursos de agua con corriente, por lo que se recomienda evitar áreas con alta concentración de vegetación y agua estagnada. Si se experimenta una mordedura, es importante buscar atención médica si se presentan síntomas graves o si la lesión no mejora con el tratamiento casero.