jueves 22 de febrero de 2024 - Edición Nº1905

País

por las nubes

Otro golpe a la clase media: Tarjeta de créditos usurarias

La reciente desregulación de 69 normas vinculadas al control de precios y abastecimiento habilitó piedra libre para las disparadas en el costo de financiamiento con tarjetas de crédito, que en algunos casos podrían alcanzar hasta un 500% de intereses.



A pocos días de que comiencen a llegar los resúmenes de cuenta de las tarjetas de crédito, los usuarios temen sobre las posibilidades de afrontar los costos, dados los altos intereses que se esperan ya no estarán regulados y que a partir de abril se notificará puntualmente la tasa que se cobrará si no se paga en término. También se anticipará el valor del tipo de cambio que se cobrará para los consumos en el exterior o los que requieran dólares como son las plataformas de streaming.
A partir de la desregulación de la economía que ya se encuentra  en marcha, uno de los principales cambios atañe al sector financiero, debido a que ya no tendrán reguladas ni las tasas ni los precios de sus servicios. En este marco, las tarjetas tendrán la facultad de fijar el porcentaje que le cobrarán a los comercios por los pagos con crédito y débito que antes estaban regulados en 3% y 1,5%, respectivamente. Además, se liberan los intereses, así como los precios de los servicios bancarios.
En este marco, aunque ya era muy difícil endeudarse con la tarjeta misma –es decir, atrasarse en el pago del resumen o abonar solo el mínimo- ahora puede serlo más. Todavía no se sabe de cuánto serán los intereses que cada banco cobrará por esto sin la referencia que fijaba el Banco Central de la República Argentina (BCRA).

Los comercios pasaron de pagar comisiones del 3% a tasas cercanas al 15%. Para el caso de los intereses punitorios pasaron una tasa de 122% anual, es decir un 11% mensual, a intereses que pueden ir hasta el 500%.
Si el resumen vence sin realizar ningún pago, se entra técnicamente en mora y se generan dos tipos de intereses: compensatorios para cubrir la deuda preexistente y punitorios que aplican recargos por cada día de atraso. En tanto, el aumento del pago mínimo de la tarjeta por la falta de dinero y la eliminación de los topes de cobro de intereses que estableció el gobierno serán una verdadera bomba explosiva en el bolsillo del  ciudadano de a pie, que actualmente realiza hasta las compras de víveres y elementos fundamentales con tarjetas de financiación, y que con este panorama poco alentador, sentirá con más fuerzas el rigor de las medidas que no paran de golpear.
No obstante, resulta paradójica, la argumentación del Gobierno Nacional, que asegura que el paquete de leyes derogadas: "obstaculizaban las relaciones comerciales entre ciudadanos y promovían un rol intervencionista del Estado". Hablamos de regímenes informativos de precios máximos, Precios Cuidados, así como también se dispuso la derogación de toda norma complementaria del programa Precios Justos, ya que el mismo había finalizado el 8 de diciembre de 2023.

Para el Gobierno Nacional, "estas herramientas sólo sirvieron para distorsionar el sistema de precios, fundamentalmente de alimentos y bebidas en nuestro país".

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