jueves 06 de octubre de 2022 - Edición Nº1401

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Ciencia y Salud

Cerebro: 10 claves para prevenir el Alzheimer

Este miércoles es el Día Mundial del Alzheimer, una enfermedad que padecen unas 50 millones de personas en el mundo. Te informamos 10 claves para poder combatirlo.



En el Día Mundial del Alzheimer que corresponde a este miércoles 21 de septiembre, expertos de la Clínica Mayo y el Hospital de Clínicas de Buenos Aires, brindaron consejos importantes para dilatar la aparición de la enfermedad o directamente, evitar que aparezca.

Al respecto, se recordó que la Enfermedad de Alzheimer (EA) es "la principal causa de demencia en el mundo", y que "casi tres cuartas partes de los pacientes con demencia, la tienen".

En efecto, "se incrementa la cantidad de personas que viven con Alzheimer, la forma más común de demencia en personas mayores de 65 años".

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 55 millones de personas (el 8,1% de las mujeres y el 5,4% de los hombres mayores de 65 años) viven con enfermedades mentales, y esa cifra aumentaría a 78 millones para 2030.

Qué es la enfermedad de Alzheimer

Es un trastorno neurológico que provoca la atrofia cerebral, genera la muerte progresiva de las neuronas, lo que promueve el deterioro continuo en el pensamiento, el comportamiento y las habilidades sociales que afecta la capacidad de una persona para vivir de forma independiente. No hay terapias modificadoras para este tipo de enfermedades, pero sí un creciente énfasis para adoptar hábitos de vida que están asociados a una menor incidencia de la demencia.

Cerebro y Alzheimer. 

10 Claves para evitar el Alzheimer

1. Participe en actividades que estimulen el cerebro: considere hacer rompecabezas y juegos en la computadora, pero conviértalos en un hábito con el transcurso del tiempo, puesto que los estudios dicen que el valor de las actividades de estimulación cognitiva se va acumulando durante la vida. Eso significa que adquirir una buena educación, trabajar en labores mentalmente estimulantes, tener pasatiempos o hobbies y participar en actividades sociales que requieran enfocar la mente son cosas importantes para reducir el riesgo de desarrollar demencia.

2. Concéntrese en la educación y en aprender nuevas habilidades: los estudios demuestran que mientras más años de estudios tenga una persona, menor es el riesgo de demencia. Parece que esto se debe a que las personas que pasan mucho tiempo involucradas en aprender algo tienden a desarrollar en el cerebro redes neuronales más robustas y conexiones entre esas células nerviosas. Esas redes están mejor equipadas para manejar el daño celular producido por un trastorno cerebral que puede llevar a la demencia.

3. Mantenga un estilo de vida saludable: similar a lo que ocurre con otros problemas de salud, llevar un estilo de vida saludable es igualmente importante para mantener sano el cerebro. Comer bien, mantener un peso saludable, hacer ejercicio con regularidad y evitar las situaciones que aumentan el riesgo para ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares también reduce el riesgo de demencia. Se comprobó que controlar eficazmente el colesterol y la presión arterial, no fumar y limitar el consumo de alcohol, mejora la salud cognitiva.

4. Mantenga las interacciones sociales: los estudios muestran que la interacción social a toda edad aporta beneficios cognitivos. Interactuar regularmente con otros, como familiares, amigos, vecinos, compañeros de trabajo y miembros de la comunidad, levanta el ánimo, aporta una perspectiva mejor de la vida y ejercita el cerebro. Esa interacción regular afecta de manera positiva sobre las capacidades cognitivas y se ha demostrado que alivia los síntomas de la demencia.

5. Buenos hábitos desde temprano: en cuanto a sus hijos, en particular, los buenos hábitos empiezan temprano. Mientras antes empiecen a poner en práctica hábitos saludables, más probabilidad tendrán de mantenerlos y eso los beneficiará en los años venideros. Asegúrese también que lleven el estilo de vida más sano posible. Si sus hijos mantienen en buenas condiciones los vasos sanguíneos del cerebro y del corazón durante la juventud y la mediana edad, tendrán más probabilidad de gozar de buena salud a medida que envejezcan.

6. Señales del cerebro: cuando la salud de esos vasos sanguíneos se deteriora en la juventud, es difícil remediarlo más adelante y el daño a los vasos sanguíneos del cerebro es un factor para la demencia. Esto no significa que incorporar hábitos sanos en el estilo de vida más adelante no haga ninguna diferencia, puesto que esos cambios todavía afectan de forma positiva sobre la salud cognitiva y física.

7. Estudiar, leer y estar activo: estudios demuestran que un alto nivel educativo (personas con escuela secundaria completa o más) se asocia a un bajo riesgo de demencia. Los profesionales suelen usar un término denominado “Reserva Cognitiva”: Existen casos de pacientes fallecidos sin demencia que en el examen de los cerebros post-mortem se encontraron signos de Alzheimer, demostrando una mayor estructura neuronal, o una mejor utilización de las conexiones entre grupos neuronales, que no se tradujo en deterioro cognitivo.

8. Tratar la depresión, el aislamiento social, la inactividad física y la diabetes. A estos factores podemos añadir también el consumo de alcohol, la dieta, varios medicamentos, déficit de vitaminas, las apneas de sueño (detención transitoria de la actividad respiratoria durante el sueño) e incluso una mala higiene dental. El consumo de alcohol impacta negativamente en el desarrollo cerebral. El consumo leve a moderado de alcohol se asoció a bajo riesgo de demencia, mientras que el consumo crónico de altas cantidades se asocia a cuadros neurológicos bien establecidos como el síndrome de Korsakoff, que es un trastorno expresado por desorientación, amnesia para hechos recientes.

9. No abusar de los medicamentos. Se cita a los llamados anticolinérgicos, que se usan para el tratamiento de problemas urinarios como la incontinencia urinaria, ya que traen aparejados un "alto riesgo de deterioro cognitivo, alucinaciones, delirio y agitación". Síntomas que son preocupantes, pero transitorios. Mucho más en los pacientes añosos. Los medicamentos anticolinérgicos son un factor de riesgo para el desarrollo de demencia,

10- Elevar el consumo de vitaminas: algunos déficits vitamínicos están asociados al deterioro cognitivo, como la Vitamina B, C, D y E: “Todavía está en discusión cuál es el nivel de Vitamina C normal. Igualmente, el déficit de vitamina D se ha asociado a mayor riesgo de demencia. Con respecto a la Vitamina E, los altos niveles en sangre se asociaron a menor riesgo de EA y si bien tiene propiedades antioxidantes, su administración sólo debería indicarse cuando existe déficit de esa vitamina, y no con criterios preventivos, ya que hay publicaciones en las que se demuestra que altas dosis de Vitamina E se asoció a mayor índice de mortalidad por todas las causas.

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