viernes 03 de diciembre de 2021 - Edición Nº1094

Provincia

Volvió a las bases

La militancia le permitió al Frente de Todos recuperar votos en la PBA

Militancia, inyección económica y mística peronista fueron las claves para que el frente gobernante consolide su poder en el conurbano y la reacción en La Matanza, Quilmes y San Martín fueron determinantes para “achicar” la diferencia con la oposición de Cambiemos.



En la provincia de Buenos Aires, Juntos por el Cambio se impuso con el 39,82% de los votos sobre el Frente de Todos que obtuvo el 38,52%. La diferencia de 4 puntos de las PASO entre ambas fuerzas políticas se acortó al 1,3% este domingo. La clave para el oficialismo estuvo en el aparato de los municipios que sigue funcionando en el conurbano.

Desde el búnker del Frente de Todos, Kicillof habló de un resultado que venía adverso y que lograron repuntar “gracias a buenas decisiones". Esas decisiones tienen que ver con las últimas relacionadas a reactivar el turismo y, por ende, la economía en la provincia.

En ese sentido, el oficialismo no escatimó gastos y sumó militancia en los territorios donde no podían seguir perdiendo votos: La Matanza, Quilmes y San Martín.  Mientras tanto, en los distritos del conurbano sur el desafío fue mantener el resultado de las PASO; como fue el caso de Avellaneda, Berazategui, Florencio Varela, Lomas de Zamora, Esteban Echeverría, Almirante Brown, Presidente Perón y Ezeiza.

Cabe destacar que Malvinas Argentinas fue el distrito del conurbano norte que más votos le sumó al Frente de Todos. Ahí, el oficialismo se impuso con el 52.44% de los sufragios sobre el 26.16% de Juntos por el Cambio. De hecho, el exintendente Leonardo Nardini, manifestó: “Hoy conseguimos uno de los triunfos más importantes de la provincia de Buenos Aires”.

José C. Paz no se quedó atrás, y los candidatos del Frente de Todos se impusieron con el 48,95% frente a los postulantes de Juntos por el Cambio que alcanzaron un 25,92%. El intendente Mario Ishii sumó 39 elecciones sin perder.

La recuperación en el conurbano  fue logrado con el esfuerzo de todas las líneas del peronismo: los intendentes de Lomas de Zamora (Martín Insaurralde) y Almirante Brown (Mariano Cascallares). Y La Cámpora en Avellaneda y Quilmes con Alejo Chornobroff y Mayra Mendoza, respectivamente. Incluso con Fernando Gray en Esteban Echeverría.

El jefe de asesores de la PBA, Carlos Bianco, remarcó que el resultado electoral fue fruto de “la militancia que tuvo un rol muy destacado y eso se reflejó en la cantidad de votos que se recuperaron”.   Sin embargo, reconoció que “focalizamos la campaña en distritos donde podíamos recuperar senadores y nos fue bien”.

Sin dudas, el frente gobernante acortó diferencias en la cuarta y séptima sección, y así fue que sumaron dos senadores para lograr empatar en la Cámara alta bonaerense.

 

Manes y el resurgimiento del radicalismo

Desde las PASO, el radicalismo bonaerense mostró, nuevamente, signos vitales fundamentales para una recuperación territorial importante y aportar historia, militancia y votos a la coalición de Juntos por el Cambio.

El triunfo de la alianza conformada  entre la UCR, el PRO, la Coalición Cívica, el peronismo Republicano, el GEN y el Socialismo, en el interior de la PBA, es mérito de los intendentes radicales. El gran acierto estuvo en posicionar a Facundo Manes como la figura emergente del centenario partido, que consiguió que ganara en la mayoría de los distritos del interior. Lo que significa, además, un aumento de concejales radicales.

Los triunfos radicales se dieron en la cuarta sección en General Arenales, Lincoln y Chacabuco En la séptima sección, donde Saladillo obtuvo un triunfo contundente.  En la quinta sección en Chascomús, Balcarce, Tandil y Villa Gesell. Además, en la sexta en Tres Arroyos, Coronel Dorrego y Salliqueló.

En San Isidro también se dio un histórico triunfo radical y fue una cifra récord con el 58% en la provincia de Buenos Aires. Muy atrás quedó el Frente de Todos que obtuvo uno de los peores resultados en el Conurbano, con el 21 % de los votos.

También hubo un avance importante de la UCR en el interior del país, sobre todo en Corrientes con el triunfo de Gustavo Valdés que llegó casi al 60% de los votos. Suárez en Mendoza y Morales en Jujuy repitieron los resultados de las PASO y duplicaron al Frente de Todos con el 49% de los votos en ambas provincias.

De esta manera, el radicalismo demostró en estas elecciones de medio término que está en condiciones  de presentar su candidato a presidente para el 2023 y preparado para ganar esa pulseada en la interna de Juntos por el Cambio.

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