miércoles 23 de junio de 2021 - Edición Nº931

Provincia

Nuevo Informe

Economistas del FdT piden que “el superávit comercial fortalezca la estabilidad y permita una recuperación más acelerada”

Los y las dirigentes y técnicos/as bonaerenses celebran el paquete de estímulo fiscal anunciado por el Gobierno nacional para afrontar la segunda ola de la pandemia. También alertan sobre la alta inflación en alimentos.



El grupo de economistas del Frente de Todos que trabaja en el ámbito de la provincia de Buenos Aires elaboró su IV informe, en el que analizan la coyuntura económica ante el impacto de la segunda ola de la pandemia de COVID-19 y las perspectivas de cara al proceso electoral que se avecina.

A continuación, los principales puntos del documento:

 

  • El paquete de estímulo fiscal anunciado por el Gobierno para compensar el efecto económico del nuevo aislamiento impuesto por la segunda ola de la pandemia involucra una cifra de $ 485.000 millones, lo que representa el 1,3% del PIB.  El mismo tiene tres destinatarios: las empresas, las familias y el sector salud. Corresponden $71.000 millones (14,6%) para empresas, $292.000 millones (60,2%) para familias y $122.000 millones (25,1%) para la atención sanitaria.

 

  • El Gobierno inició el 2021 con el objetivo de mantener la “tranquilidad económica”, entendida ésta como la reducción de la volatilidad de las principales variables: tipo de cambio, precios y tasa de interés, procurando alinearlas en torno a las previsiones contenidas en Presupuesto para el año en curso.

 

  • Las autoridades económicas fijaron dos prioridades de políticas públicas: 1) La prudencia fiscal, que se tradujo en una acelerada disminución de la brecha entre recursos y gastos abierta en el 2020; 2) La regularización de las deudas con los organismos multilaterales (FMI y Club de París), como paso posterior a la reestructuración de las obligaciones con el sector privado.

 

  • En la comparación entre el 1er cuatrimestre de 2020 y el 1er cuatrimestre de 2021, se observa que el déficit primario disminuyó un -79,1% interanual (de $384.742 millones a $80.594 millones) y el déficit financiero bajó un -59,1% interanual (de $590.680 millones a $241.440). Esto se explica por un crecimiento muy fuerte del Ingreso Total equivalente al 63,8% interanual, tasa de variación que tiende a duplicar el aumento verificado tanto en el Gasto Primario (del 27,4%) como en el Gasto Total (del 33,1%).

 

  • Además, el Gasto evolucionó por debajo de la inflación minorista del período analizado -que fue del 44,2% anual- presentando caídas en términos reales del 13,2% para el Gasto Total y del 8,3% para el Gasto Primario

 

  • Asistimos a una “extraña” debilidad del sector externo, dada la presencia de tres componentes que deberían dotarlo de fortaleza, pero sin embargo no se produce una acumulación relevante de reservas internacionales en el Banco Central: 

1. El saldo comercial favorable en magnitudes significativas. 

2. La reestructuración de deuda con el sector privado.

3. El control de cambios sobre la adquisición de divisas para atesoramiento.

 

  • El primer tramo de 2021 vuelve a reflejar que –al igual que ocurrió en 2020- el excedente comercial no alimenta las reservas internacionales. En efecto, el primer cuatrimestre arrojó un saldo comercial positivo de u$s 4.001 millones, pero las reservas del Banco Central solo aumentaron u$s 950 millones. Es preocupante que esto ocurra en el primer semestre, cuando se produce el mayor ingreso de divisas por la liquidación de las exportaciones agrarias y en un contexto en el que los precios internacionales han alcanzado niveles récord.

 

  • El saldo neto de divisas en la Cuenta Corriente Cambiaria del Mercado Único de Cambios tiende a recibir los flujos del saldo comercial positivo, pero la Cuenta Financiera exhibe saldos netos negativos producto de la salida de divisas.

 

  • La razón del saldo negativo persistente de la Cuenta Financiera del Mercado Único de Cambios son las intervenciones del Banco Central en el Mercado Cambiario alternativo de Contado con Liquidación, a fin de impedir que se produzca una brecha muy grande entre la cotización del dólar mayorista oficial y el dólar CCL. La acción del BCRA centrada en adquirir títulos públicos entregando dólares y luego venderlos recibiendo pesos, ha estabilizado en el primer cuatrimestre del año la cotización del dólar contado con liquidación acotando la brecha del 84,7% en diciembre a 66,1% en abril.

 

  • Entonces, la brecha entre ambas cotizaciones se abre o tiende achicarse al ritmo de la disponibilidad de dólares existente en el mercado, situación que depende esencialmente del volumen del saldo comercial.

 

  • Esto plantea dos cuestiones muy relevantes:

1. El Banco Central no puede acumular reservas en la magnitud del excedente comercial.

2. El veloz angostamiento del déficit fiscal no ha sido determinante en la estabilización del mercado cambiario de contado con liquidación. Sin embargo, retirar los estímulos a la demanda puede complicar la recuperación en curso.

 

  • La prudencia fiscal, la estabilidad de la cotización del dólar en los mercados alternativos y el respaldo de los mandatarios europeos no alcanzaron para desacelerar la inflación. La suba de precios minorista acumulada en el primer cuatrimestre ascendió al 17,2%, representando casi el 60% de pauta inflacionaria prevista para todo el año.

 

  • Esto repite la situación del año 2020, cuando la Canasta Básica Alimentaria aumentó un 45,1% frente a una caída histórica de la economía del -9,9%. Se evidencia aquí el peso de los monopolios de producción y comercialización para imponer sus precios en un mercado de bienes esenciales con fuerte subsidio estatal.

 

  • Expandir el gasto público y financiar dicho aumento con emisión monetaria en un marco de débil acumulación de dólares en el BCRA y mercados monopólicos abiertos, lleva a una aceleración inflacionaria y cambiaria que se retroalimentan. Ahora bien, con solvencia externa y regulaciones viables sobre el abastecimiento de bienes esenciales, mantener ciertos niveles de impulso a la demanda por la vía monetaria y fiscal es virtuoso.

 

  • Los aumentos de los precios internacionales de las materia primas que exporta el país y que influyen en el costo de los alimentos a nivel local son una de las causas a considerar por parte de los encargados de monitorear el mercado interno. Es necesario desacoplar los precios internos de los externos.

 

  • También se deberá trabajar sobre el comportamiento de algunos monopolios. La posibilidad de garantizar el abastecimiento local y exportar los excedentes, mediante cupos de exportación, podría ser una herramienta.

 

  • Ante la fuerte necesidad de garantizar superávits comerciales para financiar básicamente el pago de una deuda externa, en la actual negociación para reprogramar los pagos con los organismos internacionales el gobierno se encuentra en la encrucijada de plantear que las exportaciones superen las importaciones, y a la vez, que el déficit fiscal primario sea el menor posible para no agravar el endeudamiento.

 

  • En el año 2020 y en los primeros cuatro meses del año 2021 se observa una fuerte caída en las exportaciones industriales (Manufacturas de Origen Industrial). Asimismo, se incrementa la venta de productos primarios: el complejo sojero representó en el año 2020 el 27,1% de nuestras exportaciones y, si lo sumamos a todo el sector oleaginoso (harina, pellet, aceite y biodiesel de soja; más los complejos de girasol, maní, y olivo) significa el 30,5%.

 

  • En el caso de las importaciones es exactamente todo lo contrario, se adquieren productos industriales con alto valor agregado.

 

  • Pese a la fuerte devaluación de nuestra moneda,  el brusco descenso del PIB del año 2020 y el leve repunte estimado para el año 2021, las importaciones se incrementaron sideralmente, reduciendo el superávit comercial.

 

  • Ello se refleja en el déficit comercial con los principales socios. Con Brasil, un déficit comercial de U$S 518 millones en el primer cuatrimestre 2021 (cuando en todo el año 2020 el déficit comercial fue de U$S 729 millones). Con China, un déficit en el primer cuatrimestre de 2021 de U$S 2.325 millones (contra los U$S 3.270 millones de todo el año 2020). Con Alemania, las importaciones procedentes de ese país superaron a las exportaciones Argentinas en U$S 651 millones en el primer cuatrimestre del año 2021 (y alcanzó los U$S 1.264 millones en todo el año 2020).

El equipo está conformado por el ex viceministro de Economía de la Nación y actual secretario administrativo del Senado provincial, Roberto Feletti; el ex senador de la provincia de Buenos Aires y actual director General de Planificación Estratégica de la Cámara alta bonaerense, Juan Manuel Pignocco; el ex titular de la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA), Martín Di Bella; el ex director Nacional de Programación Económica del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas de la Nación, Horacio Rovelli, el contador Diego Perrella y la Dra. Érica Pinto.

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