La iniciativa contiene 100 artículos y tiene como eje central la baja de la edad de imputabilidad de los 16 a los 15 años. Además, establece la intervención de una justicia especializada en la adolescencia y plantea que la prisión será el “último recurso” y “por el plazo más breve posible”.
En ese sentido, Bazze dijo que "hay algunos sectores que quieren que se cambie la edad de punibilidad, pero ese no es el verdadero sentido de la ley, sino buscar una contención por parte del estado".
Otro de los puntos centrales es que los adolescentes “no serán pasibles de sanciones privativas o restrictivas de la libertad en función de infracciones de naturaleza contravencional o de faltas”. Y el máximo de años de cárcel será de 15 y quedará prohibida “la imposición de reclusión y de prisión perpetua”.
"Esta reforma ayuda a prevenir para que menores no caigan en el delito y aquellos que lo hagan, sancionarlos de manera correcta para que no vuelva a reincidir", argumentó el diputado.
Por otra parte, uno de los artículos propone que en caso que las víctimas den su consentimiento, y sólo ante delitos menores, se incorporarán mecanismos no tradicionales de resolución de conflictos, como la mediación, la conciliación y el acuerdo restaurativo.
Cabe recordar que el proyecto fue enviado por el Poder Ejecutivo el pasado 1 de marzo, luego del anuncio del presidente Mauricio Macri ante la Asamblea Legislativa.
"El riesgo que corren los menores en lugares vulnerables es porque, lamentablemente, no tienen educación, ni trabajo y terminan en el delito", concluyó.