martes 14 de abril de 2026
- Edición Nº2687

Provincia

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Transporte en crisis: la Provincia sostiene el sistema mientras crece el conflicto con Nación

Con menos unidades en la calle, Marinucci responsabilizó al plan económico nacional y advirtió que sin subsidios ni tarifa, el sistema es inviable.



El ministro de Transporte de la provincia de Buenos Aires, Martín Marinucci, confirmó que el servicio de colectivos comenzó a mostrar signos de regularización, aunque con una advertencia nada menor: la frecuencia sigue siendo más baja de lo habitual. Es decir, sí, hay colectivos… pero menos. Una especie de versión recortada del sistema.

En declaraciones televisivas, el funcionario explicó que la raíz del problema está en el fuerte incremento de costos, especialmente el combustible. “Un empresario no puede pasar de pagar el litro de 1.700 a 2.050 pesos de un día para el otro, y además con exigencia de pago anticipado”, señaló, apuntando directamente a las condiciones impuestas por las petroleras.

Pero el diagnóstico no se quedó ahí. Marinucci fue más allá y responsabilizó al Gobierno nacional por el escenario actual: “Es un problema que instaló el propio Gobierno dentro de su plan económico”. También cuestionó que la Provincia no haya sido convocada a una reunión clave en la Secretaría de Transporte, en medio de un conflicto que afecta a millones de usuarios.

El sistema en números: subsidios, adelantos y equilibrio frágil

Mientras el servicio intenta sostenerse, los números muestran la dimensión del esfuerzo provincial. Según detalló el ministro, la administración bonaerense destina entre 70.000 y 75.000 millones de pesos mensuales para mantener en funcionamiento el sistema de transporte.

Además, se adelantó el 64% de los fondos correspondientes a abril —cuando lo habitual sería el 50%— para que las empresas puedan afrontar costos operativos y cumplir con acuerdos salariales. Un parche financiero, básicamente, para evitar que el sistema termine de colapsar.

A esto se suma otro factor clave: la interrupción del pago del llamado “atributo social” por parte del Estado nacional desde diciembre, un componente que representa alrededor de 16.000 millones de pesos mensuales. Traducido al idioma real: menos ayuda nacional, más presión sobre la Provincia.

Tarifas en la mira y un sistema en redefinición

En este contexto, hablar de aumentos tarifarios deja de ser una posibilidad incómoda para convertirse en una variable casi inevitable. Marinucci no lo negó: “No es algo que nos genere placer ni responde a nuestra ideología, pero hubo que actualizar gradualmente con un esquema del 2% más inflación”.

Al mismo tiempo, cuestionó las subas aplicadas a nivel nacional, que —según indicó— alcanzaron el 30% en febrero y el 11% en marzo. Como si el bolsillo de los usuarios estuviera en modo “absorber todo” sin consecuencias.

De cara al futuro, el ministro planteó la necesidad de avanzar hacia un esquema más transparente. La idea es que el usuario pueda saber cuánto cuesta realmente el boleto y cuánto está subsidiado, e incluso que la asistencia estatal llegue de manera directa, posiblemente a través de herramientas digitales como Cuenta DNI.

Mientras tanto, el panorama sigue siendo incierto. Menos colectivos en la calle, costos en aumento y la amenaza constante de nuevos incrementos configuran un escenario de fragilidad estructural.

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