jueves 09 de abril de 2026
- Edición Nº2682

País

educación

PBA y CABA encabezan porcentajes de ausentismo escolar y encienden alarmas en todo el país

12:49 |Un informe nacional reveló que más de la mitad de los estudiantes secundarios falta al menos 15 días al año. La provincia de Buenos Aires encabeza el ranking, seguido por CABA, pero el fenómeno atraviesa a toda la Argentina, con fuertes impactos en el aprendizaje y el futuro laboral.



El ausentismo en las escuelas secundarias dejó de ser una señal de alerta para convertirse en un problema estructural. Un informe reciente de Argentinos por la Educación expuso que el 51% de los estudiantes del último año reconoce haber acumulado al menos 15 faltas en el ciclo lectivo, una cifra que creció siete puntos porcentuales en apenas dos años.

 

 

En ese escenario, la provincia de Buenos Aires aparece en el centro del problema. Con un 66% de estudiantes que superan ese umbral de inasistencias, lidera el ranking nacional y se consolida como el distrito con mayor nivel de ausentismo del país.

Un problema que se agrava y se desplaza

El crecimiento del ausentismo no solo se explica por una mayor cantidad de alumnos faltando, sino por un corrimiento hacia niveles más críticos. Mientras aumentaron los estudiantes con más de 15 y 20 inasistencias, se redujo el grupo intermedio que registraba entre 5 y 14 faltas. Es decir, los que antes faltaban “un poco” ahora faltan mucho más. Un progreso notable, si la meta era complicar todo.

En paralelo, el grupo de alumnos con asistencia casi perfecta se mantuvo estable, lo que confirma que el fenómeno no es generalizado sino concentrado en sectores donde la desvinculación con la escuela se profundiza.

Las razones: entre lo estructural y lo cotidiano

El informe identifica múltiples causas detrás del ausentismo. La principal sigue siendo la salud, mencionada por el 62% de los estudiantes. Sin embargo, detrás aparecen factores más complejos: la falta de motivación (39%), dificultades de acceso a la escuela (34%) y problemas de puntualidad (32%).

Sí, hay chicos que directamente dicen que no tienen ganas de ir. Y no, no es solo “rebeldía adolescente”, es un síntoma bastante claro de desconexión con la institución escolar.

Buenos Aires y el mapa desigual del ausentismo

Aunque la provincia de Buenos Aires encabeza los niveles más altos, el problema es federal. Detrás aparecen la Ciudad de Buenos Aires (59%), Tierra del Fuego (55%) y La Pampa (54%).

En el otro extremo, provincias como Santiago del Estero (28%), San Juan (29%) y Jujuy (30%) muestran niveles más bajos de inasistencia.

Lo curioso es que no hay un patrón socioeconómico claro. A diferencia de otros indicadores educativos, el ausentismo no sigue una lógica simple de “provincias más ricas vs. más pobres”, lo que sugiere que hay factores de gestión, cultura escolar y políticas públicas en juego.

Uno de los puntos más críticos que señala el informe es la falta de información sistemática. Argentina no cuenta con un sistema nacional que permita medir con precisión el ausentismo escolar, lo que obliga a trabajar con datos parciales o autorreportados.

En términos simples: el problema es grave, pero probablemente sea peor de lo que dicen los números.

Sin consecuencias, sin incentivos para cambiar

Otro dato incómodo es que faltar a clases no tiene, en la práctica, consecuencias relevantes. Las tasas de repitencia vienen bajando, pero no por mejoras en el aprendizaje, sino por una flexibilización del sistema.

Además, el ausentismo tiene patrones claros: se dispara antes y después de las vacaciones de invierno, en la previa de feriados y especialmente los lunes y viernes.

Las consecuencias no se quedan en el aula. El informe advierte que el ausentismo afecta directamente los aprendizajes y reduce las posibilidades de acceso a estudios superiores y al mercado laboral. También incide en la construcción de hábitos: menor disciplina, menor compromiso y mayor exposición a situaciones de vulnerabilidad.

El resultado es un sistema que no logra sostener ni la asistencia ni el aprendizaje. Una especie de empate técnico entre ir y aprender poco.

3