El ajuste sobre el Estado sumó un nuevo frente de conflicto en la provincia de Buenos Aires. Legisladores del Frente Renovador llevaron al Senado bonaerense un proyecto de declaración para frenar los despidos y el cierre de estaciones del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), una medida que, según advirtieron, compromete funciones críticas vinculadas a la prevención de catástrofes y al sostenimiento de la producción agropecuaria.
La iniciativa fue presentada por Valeria Arata, Malena Galmarini y Marcos Pisano, quienes expresaron su “profunda preocupación y más enérgico rechazo” ante el recorte impulsado por el Gobierno Nacional. En el texto, señalaron que el desmantelamiento del organismo no solo afecta a sus trabajadores, sino que impacta directamente en la calidad y continuidad de un servicio estratégico.
Arata fue una de las voces más enfáticas al plantear el alcance de la decisión. “Estamos frente a una decisión que debilita un sistema clave para el cuidado de nuestra población; el Servicio Meteorológico Nacional cumple un rol fundamental en la prevención de fenómenos extremos como tormentas, inundaciones y olas de calor, reducir su capacidad operativa es poner en riesgo vidas y también la producción”, sostuvo.
La legisladora también puso el foco en la dimensión estructural del problema. “La provincia de Buenos Aires, por su extensión y su perfil productivo, necesita información meteorológica precisa y en tiempo real; sin datos confiables, no hay planificación posible ni para el Estado ni para el sector agropecuario”, afirmó, al tiempo que advirtió que el impacto ya se siente en territorio, con afectación directa en estaciones como la de Junín y en las fuentes laborales asociadas.
Desde el interior bonaerense, el senador Marcos Pisano reforzó la crítica con una lectura territorial del ajuste. “El cierre de estaciones en el interior bonaerense implica dejar a muchas comunidades sin herramientas básicas para anticiparse a eventos climáticos; es una decisión que va en contra del federalismo y profundiza las desigualdades”, planteó.
Pisano fue más allá y cuestionó el discurso oficial sobre modernización. “No se puede hablar de modernización cuando lo que se hace es desmantelar capacidades; los propios trabajadores y especialistas advierten sobre un posible ‘apagón meteorológico’, eso significa menos prevención, menos seguridad y más incertidumbre”, advirtió.
El proyecto también pone números sobre la mesa, algo que suele arruinar cualquier intento de relativizar el tema. Según indicaron, la reducción de personal podría alcanzar a más de 500 trabajadores sobre una planta total de 787, lo que comprometería seriamente la red de observación atmosférica y los sistemas de alerta temprana.
Finalmente, los legisladores llamaron a sus pares a acompañar la iniciativa y reclamaron al Gobierno Nacional que revise las medidas adoptadas, garantizando el funcionamiento pleno del Servicio Meteorológico Nacional en todo el territorio bonaerense.