En medio de un escenario político en plena reconfiguración, el senador bonaerense Alex Campbell trazó un diagnóstico que combina respaldo al rumbo económico del Gobierno nacional con advertencias sobre su impacto social, mientras delineó la estrategia electoral del PRO en la provincia de Buenos Aires: identidad propia, pero con un acuerdo inevitable con La Libertad Avanza (LLA) para enfrentar al peronismo.
Campbell reconoció avances en el plano macroeconómico bajo la gestión de Javier Milei, al señalar que “Argentina logró empezar a ordenar variables que estaban totalmente fuera de control, como la inflación y el déficit”. Sin embargo, marcó un límite claro: ese orden aún no se traduce en mejoras concretas para la vida cotidiana.
“El desafío de esta etapa es pasar de la estabilización al crecimiento. El orden macro todavía no llega a la producción ni al empleo”, advirtió, poniendo el foco en la tensión que atraviesa al oficialismo: estabilidad sin alivio social.
Provincia en disputa
En clave bonaerense, el dirigente del PRO fue mucho más duro. Apuntó directamente contra la gestión de Axel Kicillof, a quien acusó de priorizar su proyección nacional por sobre los problemas estructurales del distrito.
“La Provincia está atravesada por la inseguridad, el deterioro en salud y educación, y una economía productiva golpeada. Kicillof está más enfocado en su ambición presidencial que en gobernar”, disparó.
Para Campbell, Buenos Aires se convirtió en el principal campo de batalla política del país, donde no solo se define una gestión, sino también el liderazgo opositor de cara a 2027.
La economía real, en el centro
Frente al cierre de fábricas y la crisis productiva, el senador planteó la necesidad de una agenda concreta para el sector pyme, alejándose del discurso puramente macroeconómico.
“Esto no se resuelve con relato. Hace falta alivio impositivo, acceso al crédito, reglas claras y una modernización laboral inteligente”, sostuvo, en una crítica indirecta a la falta de medidas específicas para sostener la actividad.
En ese punto, defendió el rol del PRO como un actor con experiencia de gestión capaz de traducir el orden macro en políticas reales: “Somos un socio del cambio, pero un socio exigente”.
¿El PRO sigue vigente?
Ante los cuestionamientos sobre la pérdida de identidad del partido, Campbell buscó despejar dudas. Recordó la convocatoria reciente del PRO a nivel nacional y reivindicó su estructura territorial.
“Hay gobernadores, intendentes, legisladores y equipos. La política se está reordenando, pero el PRO sigue teniendo capacidad de gestión y representación”, afirmó.
Detrás de esa defensa aparece una tensión evidente: cómo sostener la identidad partidaria en un escenario donde el liderazgo de Milei absorbe buena parte del electorado opositor.
Santilli, la carta fuerte
En ese equilibrio, Campbell no dudó en ungir a Diego Santilli como el principal candidato para disputar la Gobernación. “El Colo ya demostró que puede dar la pelea en la Provincia”, aseguró, posicionándolo como figura clave en un eventual armado opositor.
A la par, ratificó el liderazgo de Mauricio Macri dentro del espacio y destacó el rol de Cristian Ritondo en la estrategia bonaerense.
En tanto, el punto más sensible de la definición política aparece en la relación con La Libertad Avanza. Campbell fue explícito: sin acuerdo, no hay chances reales de derrotar al peronismo. “Para ganar la Provincia es imprescindible ir juntos con LLA. Si el voto del cambio se divide, el peronismo se fortalece”, advirtió y agregó: “el desafío es combinar identidad con inteligencia electoral”, resumió.
Finalmente, Campbell planteó que la única forma de disputar el poder en la provincia es con una estrategia que combine unidad política y propuestas claras. “Se le gana al peronismo con un candidato competitivo, unidad inteligente y una agenda concreta en seguridad, educación, salud y producción”, concluyó.