En un nuevo capítulo de la disputa política en la provincia de Buenos Aires, el intendente de San Nicolás, Santiago Passaglia, lanzó duras críticas contra el gobernador Axel Kicillof tras la reunión que el mandatario encabezó este jueves junto a intendentes, legisladores y funcionarios en el Salón Dorado de la Gobernación.
El encuentro, planteado por el Ejecutivo bonaerense como una instancia de articulación frente al impacto del ajuste nacional, incluyó el anuncio de medidas destinadas a aliviar las finanzas municipales. En ese marco, Kicillof aseguró que “la Provincia y los municipios no darán la espalda a los bonaerenses”, en un mensaje que buscó mostrar cohesión política y respaldo territorial.
Pero la lectura desde la oposición fue bastante menos diplomática. Passaglia, alineado con el espacio Hechos, apeló a la ironía para deslegitimar la convocatoria: “Linda la ‘terapia de grupo’ en La Plata, pero para llorar me quedo en el Santuario”, disparó, en una frase que rápidamente circuló en redes y agitó el clima político.
Lejos de quedarse en el comentario sarcástico, el jefe comunal amplió sus críticas con un diagnóstico más amplio sobre la situación económica y la gestión estatal. “Nación abandonó a las pymes y a los laburantes a su suerte. Provincia tiene la seguridad, salud y educación detonadas hace años. Dejen de pasarse la pelota: si cada uno hiciera su laburo, estaríamos mejor”, sostuvo.
Las declaraciones de Passaglia exponen una doble tensión: por un lado, el enfrentamiento entre oficialismo bonaerense y sectores opositores; por otro, el creciente malestar de intendentes frente al impacto de la caída de recursos y la retracción económica, que golpea directamente en la gestión local.
El cruce también refleja el trasfondo de una discusión más amplia sobre responsabilidades en la crisis. Mientras desde la Provincia se insiste en que el ajuste impulsado por el Gobierno nacional afecta las finanzas de los municipios, desde la oposición se cuestiona la gestión provincial y se reclama una autocrítica.