jueves 26 de marzo de 2026
- Edición Nº2668

País

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Interna en la cima del poder: Karina Milei mueve sus fichas sobre la SIDE y otra vez suena Pareja

13:23 |La tensión dentro de LLA volvió a escalar y ya no se disimula ni con discursos de unidad. La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, avanzó con una jugada política de alto impacto: impulsar al diputado Sebastián Pareja para presidir la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia.



No se trata de un cargo menor ni decorativo. La Bicameral es el órgano del Congreso encargado de supervisar a la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), un área que hoy responde operativamente a Santiago Caputo, uno de los hombres más influyentes del esquema libertario. Traducido al idioma real: quien controle esa comisión tendrá la llave para mirar de cerca cómo se manejan los recursos, operaciones y, sobre todo, los siempre sensibles fondos reservados.

El movimiento de Karina Milei llega después de un episodio que dejó marcas. El oficialismo bloqueó la postulación de Cristian Ritondo, del PRO, quien contaba con el respaldo de Caputo para ocupar ese mismo lugar. La decisión no solo frustró una alianza táctica, sino que expuso la disputa interna por el control de un área estratégica.

Pareja, el elegido y el mensaje político

La figura de Sebastián Pareja no aparece en este tablero por casualidad. Es un dirigente de máxima confianza de Karina Milei, y su eventual llegada a la presidencia de la Bicameral se interpreta como algo más que un simple nombramiento legislativo. Es, en los hechos, una señal de poder.

El mensaje es bastante claro incluso para quienes prefieren hacerse los distraídos: el karinismo busca establecer un sistema de control político directo sobre la inteligencia estatal, evitando que el área quede concentrada exclusivamente bajo la órbita de Caputo. Una especie de “control del controlador”, porque la confianza, en política, dura lo que tarda alguien en acumular demasiado poder.

Caputo, la SIDE y el manejo de los recursos

Del otro lado de esta pulseada está Santiago Caputo, quien no solo impulsó la reestructuración de la SIDE, sino que además administra su funcionamiento cotidiano y su presupuesto. Eso incluye los fondos reservados, un punto históricamente sensible por su opacidad y discrecionalidad.

Actualmente, la conducción formal del organismo está en manos de Cristian Auguadra, un contador cercano a Caputo que asumió tras la conflictiva salida de Sergio Neiffert. Pero el poder real, como suele pasar, no siempre coincide con los organigramas.

En medio de este escenario, un dato no menor sumó ruido político: Auguadra fue recibido en Estados Unidos por el director de la CIA, John Ratcliffe, en la sede de Langley. Allí se anunció un reconocimiento institucional a la SIDE argentina por su “profesionalización”. Un gesto internacional que, lejos de calmar las aguas, refuerza la relevancia estratégica del área en disputa.

Control, desconfianza y equilibrio inestable

Si finalmente Pareja asume al frente de la Bicameral, Karina Milei quedaría en una posición clave para auditar las decisiones y movimientos del sector que hoy controla Caputo. En la práctica, se configuraría un sistema de contrapesos dentro del propio oficialismo, algo que suena saludable en teoría, pero que en este caso nace más de la desconfianza que de la institucionalidad.

La jugada revela un dato incómodo para el relato libertario: la concentración de poder genera tensiones incluso dentro del núcleo más cerrado del Gobierno. Y cuando lo que está en discusión es la inteligencia del Estado, esas tensiones dejan de ser internas para volverse estructurales.

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