jueves 26 de marzo de 2026
- Edición Nº2668

Provincia

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Más leche, menos plata: el negocio que no cierra en los tambos bonaerenses

12:34 |La producción crece con fuerza en 2026, pero los costos y un consumo estancado achican los márgenes y ponen en alerta al sector.



La lechería bonaerense atraviesa una de las tensiones más claras del arranque de 2026: produce más, pero gana menos. Los datos confirman una recuperación en volumen, pero también dejan en evidencia un deterioro sostenido de la rentabilidad, que vuelve a encender alertas en el sector.

Según el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), en enero la producción de leche creció un 9,7% interanual, acompañada además por una mejora en los sólidos útiles, indicador clave de calidad. Las condiciones forrajeras favorables y una mayor disponibilidad de alimento permitieron consolidar ese repunte productivo.

La tendencia se profundizó en febrero. A nivel nacional, la producción alcanzó los 821 millones de litros, con un promedio diario de 29,3 millones. En términos interanuales, esto representó un incremento del 10% en volumen y del 11,5% en sólidos. En la Cuenca Oeste bonaerense, uno de los principales polos lecheros del país, el crecimiento fue del 7%.

Sin embargo, el aumento en la producción no se traduce en una mejora económica para los tambos. La relación insumo-producto sigue siendo uno de los principales factores de presión. Actualmente, el litro de leche equivale a 1,96 kilos de maíz o 1,03 kilos de soja, valores que reflejan un deterioro en el poder de compra del productor frente a los costos de alimentación.

Este desfasaje impacta directamente en los márgenes. El costo de los insumos, sumado al componente financiero en un contexto de tasas elevadas, reduce la rentabilidad operativa, especialmente en los establecimientos con menor escala.

A esto se suma un mercado interno que no logra recomponerse. El consumo doméstico se mantiene estancado, lo que limita la posibilidad de trasladar aumentos a lo largo de la cadena. En paralelo, la industria láctea enfrenta un escenario de equilibrio inestable: por un lado, intenta sostener precios en un contexto de demanda débil; por otro, apuesta a una mejora en las exportaciones, que mostraron un repunte en el inicio de 2026.

El impacto de esta dinámica no es homogéneo. Los tambos de mayor escala, con mejores niveles de eficiencia y acceso a financiamiento, logran amortiguar parcialmente el deterioro de los márgenes. En cambio, los productores medianos y pequeños enfrentan mayores dificultades para sostener la actividad, con menor capacidad de absorción de costos y mayor exposición a períodos prolongados con resultados negativos.

En este contexto, el crecimiento productivo pierde capacidad de traccionar mejoras estructurales. Más litros no implican necesariamente mayor rentabilidad, y en muchos casos profundizan el problema si los precios no acompañan la evolución de los costos.

El sector lechero bonaerense se mantiene, así, en una situación de equilibrio frágil. Los indicadores productivos muestran una recuperación clara, pero la ecuación económica sigue deteriorándose. Si la relación entre precios e insumos no mejora, el incremento en la producción podría consolidarse como un dato estadístico, sin impacto real en la sostenibilidad de los tambos.

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