La adopción de inteligencia artificial (IA) en la industria argentina enfrenta obstáculos estructurales que amenazan con ampliar la brecha de productividad y competitividad. Según un informe de la Unión Industrial Argentina (UIA), el 70% de las empresas no comprende plenamente qué es la IA ni cómo aplicarla a su negocio.
La IA podría elevar la productividad laboral en 1,2 puntos porcentuales por año y transformar hasta el 38% del tiempo de trabajo en la industria. Sin embargo, la inversión en IA sigue siendo baja, y solo una de cada tres empresas invierte en esta tecnología.
Las principales barreras para la adopción de IA son la falta de conocimiento sobre sus capacidades y aplicaciones, y la infraestructura tecnológica insuficiente. Solo el 15% de las empresas cuenta con un nivel avanzado de habilitadores tecnológicos.
La UIA identificó que la IA transformará el 34% del tiempo de trabajo en la industria, lo que obligará a reorganizar el trabajo y redefinir habilidades. La automatización puede generar exceso de oferta de trabajadores en algunas ocupaciones y exceso de demanda en otras.
El informe advierte que la transición hacia un nuevo equilibrio ocupacional se extenderá durante varios años y puede generar tensiones laborales. Es necesario invertir en infraestructura digital, formación de empleo y rediseño de procesos productivos para evitar que la automatización se traduzca en desempleo.
La IA no reemplaza simplemente trabajadores, sino que cambia el contenido del trabajo, demandando habilidades vinculadas al análisis de datos y la supervisión de sistemas automatizados. La capacitación laboral es clave para sostener el empleo y la competitividad.
La UIA proyecta que la transición hacia un nuevo equilibrio ocupacional se extenderá durante varios años. Es fundamental que las empresas, los trabajadores y el sistema productivo se adapten a una nueva organización del trabajo.
La falta de empleo especializado es un problema creciente, y casi la mitad de las empresas que buscaron personal con conocimientos en IA tuvo problemas para encontrar o contratar perfiles adecuados.
La adopción de IA exige inversión en infraestructura digital y formación de empleo. La UIA advierte que avanzar en esta agenda "no es una opción, sino una condición necesaria para crecer".
La conclusión es clara: la Argentina enfrenta una oportunidad tecnológica que podría mejorar la productividad y generar empleo de mayor calidad, pero la velocidad de adopción será determinante para evitar ampliar las brechas existentes.