Un episodio de fuerte impacto institucional se desató en Tornquist luego de que maquinaria municipal realizara tareas de demolición en las ruinas del Ex Club Hotel de la Ventana, un espacio declarado patrimonio histórico.
El hecho se desató tras la intervención sobre el edificio, lo que derivó en la inmediata reacción de la intendenta Estefanía Bordoni, quien dispuso la desvinculación de funcionarios y de un capataz.
“Cuando vi el video no lo podía creer, primero pensé que estaba armado. Llamo a la persona que me lo envió y me dijo parecen que son máquinas municipales”, relató la jefa comunal.
Según se informó, fueron apartados el secretario de Turismo, Carlos Lamas, el delegado de Villa Ventana, Bernardo Chiuca, y el capataz Iván Brusch, al considerar que hubo responsabilidades directas en la intervención.
Los involucrados habían argumentado que actuaron por razones de seguridad ante el desprendimiento de materiales, pero esa explicación fue rechazada por la intendenta, quien aseguró no haber sido informada.
“Es un hecho aberrante”, sostuvo Bordoni, y remarcó la importancia de preservar el lugar: “Son parte de nuestra identidad, en la historia era un hotel de lujo de toda Sudamérica. Sigo sin entender como una persona de Villa Ventana pudo entrar con una retropala a las ruinas y haya hecho todo lo que hizo”.
Además, reconoció su responsabilidad política y expresó: “Es indignante. Soy responsable porque yo elegí a los funcionarios. Ni bien me enteré tomé las medidas que tenía que tomar y estoy angustiada por la situación. Le pido perdón a los vecinos que se sienten con bronca y estoy de la misma manera”.
El predio cuenta con protección legal a nivel provincial y municipal, y constituye uno de los principales atractivos turísticos de la región.
Construido a comienzos del siglo XX como un lujoso complejo hotelero, el ex Club Hotel de la Ventana fue símbolo de la élite de la época hasta su cierre en 1920 y posterior destrucción parcial por un incendio en 1983.
Hoy, sus ruinas forman parte del patrimonio cultural bonaerense y continúan siendo un punto central para visitantes, lo que profundizó la repercusión del hecho.