Miguel Ángel Pichetto y Emilio Monzó desembarcan este miércoles en La Plata para reunirse con los senadores Carlos Kikuchi, Sergio Vargas y Silvana Ventura, en lo que asoma como el primer paso concreto hacia la construcción de una fuerza de centro con volumen electoral. Además se conoció que hubo reunión con la legisladora de UCR+Cambio Federal, Silvina Vaccarezza
El encuentro, según pudo reconstruirse, no es casual ni aislado. Forma parte de una estrategia más amplia que busca darle forma a un espacio intermedio entre el oficialismo libertario de Javier Milei y el peronismo conducido por Axel Kicillof, hoy fuertemente atravesado por el kirchnerismo.
Los anfitriones no son nombres menores. Kikuchi, ex armador político de Milei en 2023, representa una pieza clave en este intento de reconfiguración. Su corrimiento hacia posiciones más moderadas y su articulación con Vargas y Ventura muestran que una parte del universo libertario empieza a explorar nuevas coordenadas ideológicas, más cercanas al pragmatismo que al dogma.
No estarán en la mesa los diputados Gustavo Cuervo ni Fabián Luayza, ausencias que también hablan: el armado, al menos por ahora, tiene fronteras internas bien marcadas.
El temario formal del encuentro evita la épica grandilocuente, pero deja pistas claras. La agenda incluirá debates sobre tecnología aplicada al empleo, desarrollo productivo y defensa de la industria nacional bajo criterios de eficiencia y competitividad.
Traducido al castellano político: intentan construir un discurso que combine mercado con producción, algo así como un capitalismo con modales, que en Argentina suele aparecer cada vez que el péndulo se va demasiado para algún extremo.
Detrás de esos ejes hay una intención más profunda: ofrecer una alternativa electoral capaz de disputar poder real en la provincia más grande del país.
La jugada no solo apunta contra Milei. También tensiona al peronismo bonaerense. En particular, al esquema que encabeza Kicillof con La Cámpora adentro.
En ese marco, empieza a tomar forma lo que algunos ya llaman el “otro peronismo”, un espacio que no comulga con el kirchnerismo duro y que cree que el actual gobernador no tiene asegurada una victoria en un mano a mano contra el Presidente.
Desde ese sector lo dicen sin demasiadas vueltas: la única forma de volver competitivos es forzar una interna amplia que reordene liderazgos y amplíe la base electoral.
El menú de nombres que circula no es menor: Gabriel Katopodis, Julio Alak y Sergio Massa aparecen en el radar. Aunque desde el Frente Renovador bajan el tono y aseguraron a Infomiba que “no es tiempo de candidaturas”.
Uno de los focos más sensibles de la movida pasa por Julio Alak. El intendente de La Plata mantiene diálogo con Kicillof, pero también deja señales de autonomía. Cerca de los organizadores deslizan que “quiere estar en la mesa chica” y que, ante la falta de definiciones, empieza a mirar alternativas.
En paralelo, también se mencionan tensiones dentro del propio gabinete provincial, con movimientos posibles que podrían reconfigurar equilibrios internos y debilitar a algunos actores cercanos al gobernador. Nada confirmado, todo insinuado.
Aunque el foco inmediato es la provincia de Buenos Aires, el armado tiene ambiciones más amplias. En ese esquema aparece incluso el nombre de Jorge Brito, empresario y ex presidente de River, como una figura potencial para un proyecto nacional.
La llegada de Pichetto a La Plata, luego de su reunión con Cristina Fernández de Kirchner, y de la mano de Monzó, no es un dato menor. Marca el inicio de un recorrido territorial que busca consolidar este espacio en la provincia.
La Legislatura será apenas la primera parada. El objetivo es más ambicioso: construir volumen político, ordenar un electorado disperso y, si todo sale bien, disputar poder real en 2027.