La temporada de verano en la provincia de Buenos Aires cerró con una caída en la actividad turística, según el balance presentado por el ministro de Producción bonaerense, Augusto Costa, quien atribuyó la retracción del sector a las condiciones económicas generadas por las políticas del Gobierno nacional.
El funcionario sostuvo que el escenario ya se anticipaba desde finales de noviembre, antes del inicio del período fuerte de vacaciones. “Sabíamos que iba a ser una temporada complicada”, afirmó al referirse al comportamiento del turismo interno.
Según explicó Costa, durante las primeras semanas del verano comenzaron a evidenciarse tres tendencias claras: menos turistas en los destinos bonaerenses, estadías más breves y un gasto considerablemente menor en los distintos puntos turísticos de la provincia.
Menos turistas en la temporada
De acuerdo con los datos oficiales difundidos por el gobierno provincial, entre el 1° de diciembre y el 4 de marzo llegaron 8,7 millones de turistas a territorio bonaerense. La cifra representa una caída cercana al 5% respecto de la temporada anterior.
Sin embargo, Costa señaló que el dato más preocupante surge al comparar los números actuales con la última temporada previa a la asunción del presidente Javier Milei. Según indicó, en ese período la provincia perdió 1.260.000 turistas en apenas dos años.
“Esto habla de un desplome del turismo. Son un millón doscientas sesenta mil personas que dejaron de visitar la provincia de Buenos Aires durante la temporada de verano”, afirmó el ministro.
Críticas a la política económica
Costa vinculó la caída de la actividad turística con decisiones económicas adoptadas por el Gobierno nacional, entre ellas el nivel del tipo de cambio y la eliminación de programas de incentivo al turismo interno.
A su entender, estas medidas generaron un escenario desfavorable para los destinos locales, ya que encarecieron los viajes dentro del país mientras que abarataron los viajes al exterior.
“Una parte de ese turismo eligió otros destinos, particularmente en el exterior, producto de variables económicas que dispuso el Gobierno nacional”, sostuvo.
El funcionario también apuntó que existe una dinámica que favorece la salida de argentinos al extranjero, impulsada por una mayor oferta de vuelos internacionales y un tipo de cambio que vuelve relativamente más accesibles los destinos fuera del país.
Impacto en la clase media
Otro de los factores señalados por Costa es la pérdida de poder adquisitivo de los hogares, lo que habría impactado directamente en la decisión de viajar.
“Gran parte de los turistas que dejaron de venir no eligieron otro destino: directamente no pudieron salir de sus casas porque no tuvieron ingresos ni recursos para tomarse vacaciones”, afirmó.
En ese marco, el ministro indicó que los datos muestran un cambio en el perfil del turismo. Mientras algunos destinos asociados a sectores de mayores ingresos lograron sostener la actividad o incluso registrar leves mejoras, los destinos más populares fueron los que sufrieron las caídas más pronunciadas.
Estadías más cortas y escapadas breves
Otro indicador que refleja la retracción del sector es la duración promedio de las estadías. Según los datos oficiales, la permanencia media de los turistas cayó un 5% respecto del año pasado y un 6% en comparación con la última temporada previa al actual gobierno nacional.
Actualmente, explicó Costa, la estadía promedio se ubica entre tres y cinco días, lo que confirma una tendencia hacia el turismo de escapadas cortas o viajes de fin de semana.
“Hoy muchas familias deciden a último momento: si ven que tienen algo de dinero, que el clima acompaña o aparece alguna promoción, se toman unos días. Si no, se quedan en sus casas”, concluyó el ministro.