La aprobación en Diputados del proyecto de Reforma Laboral ha generado un respaldo explícito de las principales cámaras empresarias del país. La Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal), el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) y la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) coincidieron en que la reforma es un paso relevante para dinamizar la economía y reducir la litigiosidad.
Las entidades destacaron que la iniciativa incorpora herramientas orientadas a bajar costos laborales y generar mayor previsibilidad en las relaciones de trabajo, lo que puede contribuir a reducir la informalidad y facilitar la contratación. La Copal, que nuclea a más de 30 cámaras del sector de alimentos y bebidas, señaló que la media sanción "constituye un avance necesario para actualizar un marco laboral que consideran desfasado frente a la realidad productiva actual".
El CAA destacó especialmente la incorporación de instrumentos que fortalecen el desarrollo de inversiones productivas en el interior del país, como el Régimen de Incentivo a Medianas Inversiones (RIMI). La CAC, por su parte, ponderó los cambios introducidos en el proyecto, como la baja de las contribuciones patronales para nuevas contrataciones y la creación del Fondo de Asistencia Laboral.
Las cámaras empresarias coincidieron en que la modernización laboral no resolverá por sí sola los problemas estructurales del mercado de trabajo argentino, pero puede convertirse en una herramienta relevante si se articula con políticas macroeconómicas consistentes y un clima de negocios favorable. La discusión ahora se traslada al Senado, donde el oficialismo buscará consolidar los cambios aprobados en Diputados.
En este contexto, los empresarios esperan que el Senado apruebe el proyecto sin modificaciones sustanciales, para que pueda convertirse en ley y comenzar a implementarse lo antes posible. De esta manera, se podrá evaluar el impacto real de la reforma en la economía y en el mercado laboral, y se podrán hacer ajustes si es necesario.