El casamiento por Iglesia de una pareja trans en Corrientes Capital generó una fuerte polémica dentro de la comunidad católica y derivó en un pronunciamiento oficial del Arzobispado de Corrientes. La autoridad eclesiástica aseguró que no se recibió la documentación eclesiástica correspondiente para el tratamiento del caso y advirtió que la omisión de requisitos puede generar confusión en la comunidad de los fieles.
El Arzobispado recordó que la Iglesia cuida con especial solicitud la celebración de los sacramentos y subrayó que el matrimonio cristiano exige el cumplimiento de condiciones esenciales para su validez y licitud. También se informó que el Arzobispo procederá conforme al Derecho Canónico y aplicará, si correspondiera, advertencias o medidas disciplinarias formales.
La parroquia que celebró el matrimonio, Nuestra Señora de Pompeya, respondió con un comunicado oficial, sosteniendo que la celebración se realizó siguiendo la orientación pastoral y normas eclesiales del ordinario. La parroquia remarcó que el matrimonio cristiano no se reduce a una ceremonia o a la documentación formal, sino que requiere que los contrayentes sean hábiles y que haya consentimiento verdadero.
La novia había señalado que pudieron acceder al matrimonio religioso porque "somos de sexo biológico distinto" y que el sacerdote celebrante habría mantenido conversaciones previas con el Arzobispo, quien no habría objetado la ceremonia. La parroquia no brindará mayores detalles ni alimentará especulaciones, aunque ratificaron su compromiso con una "acogida pastoral auténtica" en coherencia con la doctrina.
La situación ha generado un debate sobre la inclusión y la tolerancia dentro de la Iglesia Católica, y se espera que el Arzobispado tome una decisión al respecto en los próximos días. La parroquia, por su parte, adelantó que reforzará los procedimientos de entrevista, preparación y verificación previos a la celebración de los sacramentos para evitar futuros conflictos.