La ficción cuenta el vínculo entre Tita y Pedro, un amor condicionado por una norma que atraviesa generaciones y que impide a la protagonista construir una vida propia.
Una historia de cocina
Basada en la novela de Laura Esquivel, la serie sitúa su relato en torno a Tita de la Garza, una joven condenada por tradición a cuidar a su madre y renunciar al matrimonio. Frente a esa imposición, la protagonista canaliza su mundo interior a través de la cocina, que funciona como lenguaje emocional y como espacio de resistencia íntima.
Cada plato transmite emociones a quienes lo prueban en una especie de mística entre realidad y realismo mágico que distingue a la obra y que, en la temporada final, incorpora un nuevo símbolo dramático: el fuego, asociado a la intensidad emocional y al quiebre definitivo de los mandatos heredados.
La trama se desarrolla en el siguiente contexto de personajes:
- Tita: personaje atravesado por la pérdida y el aislamiento.
- Dr. Brown: figura calma y aislada de las imposiciones familiares.
- Pedro: eje del conflicto no resuelto y motus de la pasión.
Trailer de “Como agua para chocolate”