Los salarios registrados en Argentina sufrieron una fuerte caída en 2025, perdiendo más del 2% de su poder adquisitivo en términos reales. La inflación golpeó fuerte en el último cuatrimestre del año, y los sueldos no pudieron seguir el ritmo de los precios.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), los salarios formales, tanto públicos como privados, retrocedieron en el último tramo del año. Diciembre fue particularmente adverso, con una inflación del 2,8% y una suba salarial de apenas el 2%, lo que implicó una pérdida directa de poder adquisitivo.
La merma anual se concentró en el último cuatrimestre, cuando la inflación aceleró y los ajustes salariales quedaron rezagados. Los haberes públicos fueron los más perjudicados, con una suba de solo 1% en diciembre y una pérdida del 1,8% del poder adquisitivo.
En tanto, los salarios privados subieron 2,5%, experimentando una caída real del 0,3%. Desde el inicio de la presidencia de Javier Milei, la caída de los salarios se notó más, con un retroceso del 7,1% real en el universo de registrados.
El salario del sector público perdió 17,03% de su poder adquisitivo, mientras que los privados cedieron 1,55%. El año cerró con un marcado deterioro en la capacidad de compra de los trabajadores formales, que habían mostrado cierta estabilidad en los meses previos.
El dato refleja la dificultad de los ingresos para acompañar el ritmo de los precios en un contexto de alta inflación. La pérdida de poder adquisitivo anticipa un desafío para la recuperación de los salarios en 2026, especialmente si la dinámica inflacionaria persiste.
La situación es crítica y requiere una respuesta urgente para evitar que la caída de los salarios se convierta en un problema estructural. Las negociaciones paritarias serán clave para determinar si los trabajadores podrán recuperar el terreno perdido en 2026.