Cuidar el cabello es muy importante para su crecimiento y la salud del cuero cabelludo. Por eso, es primordial prestar atención durante todo el día, incluso mientras dormimos. Durante la noche, el pelo queda expuesto a la fricción constante con la almohada, a los movimientos involuntarios y otros factores que podría debilitarlo, pero afortunadamente, existen peinados para minimizar daños.
Sin productos costosos ni rutinas eternas, un simple peinado correcto antes de acostarse puede marcar la diferencia, generando un aspecto brillante, suave y sin frizz al otro día. Además, las fundas de seda ayudarán al cabello a minimizar la fricción con la tela, evitando así también su desgaste.
Los especialistas coinciden en un punto clave: un peinado para dormir no tiene que ser prolijo ni estético. Su función es proteger la fibra capilar, minimizar la fricción y evitar la tensión en el cuero cabelludo mientras la persona descansa, sobre todo si su pelo es largo.
Son una de las opciones más elegidas. Ayudan a evitar que el cabello se enrede durante la noche, reducen el frizz y, como beneficio extra, dejan ondas suaves y naturales al despertar. Es importante que sean sueltas para no generar tirantez.

Ideal para cabellos largos. Mantiene el pelo recogido sin aplastarlo ni forzarlo, siempre que se sujete con una scrunchie o un elástico de tela que no lo marque.
Recomendado para cabello rizado u ondulado. Se realiza con una cola alta y floja en la coronilla. Esta técnica ayuda a conservar la forma del rizo y evita que se aplaste contra la almohada.
Una alternativa rápida y práctica para controlar el cabello y reducir la formación de nudos, siempre evitando ajustar demasiado el elástico.
Más allá del recogido que elijas, hay pequeños gestos que hacen la diferencia:
Otro cuidado clave es no acostarse con el cabello húmedo, ya que la fibra capilar se encuentra frágil y está más propensa al quiebre. Además, la humedad prolongada puede afectar la salud del cuero cabelludo.