El gobernador Axel Kicillof confirmó que asumirá la presidencia del Partido Justicialista bonaerense, tras aceptar la propuesta impulsada por Máximo Kirchner. La decisión marca un punto de inflexión en la reorganización del peronismo provincial.
El mandatario estará acompañado por la vicegobernadora Verónica Magario, quien ocupará la vicepresidencia del partido. De este modo, el binomio que conduce el Movimiento Derecho al Futuro quedará al frente del PJ bonaerense por los próximos cuatro años.
El entendimiento alcanzado permitió destrabar una interna que amenazaba con profundizar las divisiones. Como parte del acuerdo, La Cámpora se quedará con la presidencia del Congreso del PJ, un órgano clave para la definición de la estrategia política del espacio.
En la negociación, el sector alineado con Kicillof logró asegurarse la conducción del partido y una posición mayoritaria tanto en el Consejo como en el Congreso partidario. El detalle completo de la nómina será dado a conocer una vez que se oficialice la lista.
Aún resta definir los 32 consejeros titulares (cuatro por cada sección electoral) y los 15 representantes correspondientes a los sectores gremial, femenino y juvenil. A diferencia del escenario provincial, en varios distritos la unidad no está garantizada y se prevén internas locales.
Con la fórmula Kicillof-Magario consolidada, la disputa política se trasladó a la vicepresidencia segunda del PJ. En ese plano aparecen mencionados los intendentes Federico Otermín (Lomas de Zamora), Mariel Fernández (Moreno) y Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas) como posibles candidatos.
La definición fortalece el posicionamiento del gobernador en el tablero nacional y lo proyecta como una de las figuras centrales del peronismo rumbo a 2027. Al mismo tiempo, la lista de unidad permitió al PJ bonaerense evitar una contienda interna que podía profundizar su desgaste político.