El Frente Renovador presentó una iniciativa legislativa que busca modificar de raíz el esquema institucional del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), con el objetivo de blindar su independencia frente a los vaivenes políticos y garantizar la credibilidad de los datos oficiales.
El proyecto fue anunciado por el diputado nacional Sebastián Galmarini, dirigente del massismo, quien sostuvo que el organismo debe convertirse en un ente “autónomo y autárquico”, funcionando bajo la órbita del Congreso de la Nación.
La propuesta apunta a que las estadísticas públicas dejen de depender del Poder Ejecutivo y se transformen en una herramienta institucional con reglas estables, conducción colegiada y financiamiento propio.
A través de un mensaje publicado en su cuenta de X, Galmarini argumentó que la discusión sobre la confianza en las estadísticas oficiales es un problema recurrente en la historia argentina.
“En los últimos días volvimos a discutir algo que en Argentina aparece una y otra vez: la credibilidad de las estadísticas públicas”, escribió el legislador.
En ese sentido, advirtió que la manipulación de los datos no es un tema técnico sino político y social, porque impacta directamente en variables clave como los salarios, las jubilaciones, los contratos y hasta la estabilidad familiar.
“La manipulación de los datos afecta en todos lados: economía, bonos, salarios, jubilaciones, y en la tranquilidad de nuestras familias”, señaló.
Según explicó Galmarini, la propuesta legislativa es “concreta y simple”: que el INDEC funcione como un organismo independiente del Ejecutivo, con autarquía financiera y bajo control parlamentario.
El texto plantea una serie de reformas estructurales:
Conducción colegiada con mandatos que atraviesen distintos períodos de gobierno.
Presupuesto propio, para evitar condicionamientos políticos.
Dirección a cargo de la principal fuerza de oposición, con participación de ambas cámaras.
Participación del Ejecutivo, pero sin control absoluto del organismo.
De este modo, el massismo busca instalar un esquema institucional similar al de otros organismos de control parlamentario, donde el oficialismo no tenga dominio total sobre un área estratégica.
El proyecto aparece en un marco donde las estadísticas oficiales vuelven a estar en el centro del debate público, especialmente por el rol que cumplen los índices del INDEC en la negociación salarial, el cálculo de jubilaciones, el diseño de políticas sociales y la confianza de los mercados.
Argentina arrastra antecedentes de crisis estadísticas que dejaron huella, con etapas donde la credibilidad del organismo quedó seriamente cuestionada. Por eso, el Frente Renovador sostiene que el problema excede a un gobierno particular.
“No es contra este gobierno ni a favor del anterior”, aclaró Galmarini.
Y remarcó que el objetivo es terminar con la posibilidad de que los números se acomoden según la conveniencia política.
“Es para terminar, de una vez por todas, con la tentación de acomodar los números según la conveniencia política. Sin estadísticas creíbles no hay salarios justos, ni contratos claros, ni inversiones, ni políticas públicas serias”, afirmó.
El proyecto abre un debate de fondo: si las estadísticas deben depender del Ejecutivo —como ocurre actualmente— o si, por el contrario, deben estar protegidas por un esquema institucional más amplio, con control parlamentario y reglas que atraviesen los ciclos electorales.
Para el massismo, la credibilidad del INDEC no puede ser un botín político ni una herramienta coyuntural, sino un pilar del funcionamiento democrático y económico.
La iniciativa ya fue acompañada por todos los diputados del Frente Renovador y se espera que en las próximas semanas comience a discutirse en comisiones.