El presidente del Banco Provincia, Juan Cuattromo, lanzó una advertencia que funciona como síntoma económico y también como termómetro social: creció de manera preocupante la morosidad en tarjetas de crédito y préstamos personales, y el fenómeno ya se parece —según sus palabras— a los peores momentos de los años 90.
“La gente no está pudiendo cubrir los pagos mínimos”, admitió el funcionario en diálogo con Es un Montón, por Radio Provincia AM 1270, en un diagnóstico que expone el deterioro del poder adquisitivo y la creciente fragilidad financiera de miles de hogares.
Cuattromo explicó que el principal problema no es técnico ni bancario: es estructural. “El principal problema son los ingresos. La gente toma un endeudamiento, eso se tiene que generar con el salario y con el empleo, se tiene que sostener para poder pagar”, sostuvo.
La frase resume un escenario que se repite en muchas economías domésticas: las familias recurren al crédito para sobrevivir, pero los ingresos ya no alcanzan para sostener ni siquiera los pagos mínimos.
Según el titular del Banco Provincia, los niveles actuales de mora no tienen antecedentes recientes.
“Hay que remontarse a los años 90, al final de la convertibilidad”, comparó.
En un tono crítico hacia la orientación económica del gobierno nacional, Cuattromo vinculó directamente este aumento de morosidad con el modelo en curso. “Estamos viendo mes a mes la destrucción de puestos de trabajo y la precarización laboral. Esto es el reflejo del programa económico en curso”, afirmó.
En su análisis, el combo que enfrentan las familias incluye:
retracción del mercado interno
contracción de la producción
pérdida de empleo formal
aumento de tarifas
mayor dependencia del crédito
“Representa un combo difícil de sostener para las familias”, resumió.
El economista también apuntó contra una narrativa que circuló con fuerza en 2024 y 2025: la idea de que el acceso al crédito sería un alivio en tiempos de ajuste. “Es el reflejo de cierta promesa… para la facilidad del acceso al crédito. Cuando lo único que se encuentra es una angustia muy grande de las familias al no poder pagar”, señaló. En otras palabras: más crédito sin ingresos reales no significa inclusión, sino riesgo de exclusión y endeudamiento crónico.
Otro punto central de la entrevista fue el crecimiento de los préstamos a través de billeteras virtuales, un fenómeno cada vez más extendido en Argentina. Cuattromo advirtió que existe una desigualdad normativa preocupante: “En Argentina hay diferentes normativas para un Banco y una billetera… en esta última es más chica y más laxa”.
Para el presidente del Banco Provincia, si ambos actores ofrecen servicios similares, deberían estar bajo el mismo marco regulatorio. “El problema es de hace tiempo… hay que proteger al usuario del servicio financiero”, insistió.
Cuattromo remarcó que las innovaciones financieras pueden transformarse en trampas si no hay acompañamiento estatal. “Si no hay capacitación y educación, como tenemos con el programa Incluir, todas estas innovaciones pueden generar exclusión”, alertó.
El planteo abre un debate de fondo: la digitalización financiera avanza, pero no todos los sectores llegan con las mismas herramientas ni información.
En defensa de las políticas provinciales, Cuattromo destacó el rol de Cuenta DNI y las promociones para sostener el consumo durante el verano. “Trabajamos para sostener las promociones… y las tarjetas de crédito en cuotas sin interés. Esto es una política productiva”.
En un contexto de caída del mercado interno, estas herramientas aparecen como un intento de amortiguar el golpe en comercios y hogares.
Finalmente, el titular del Banco Provincia destacó el programa Provincia Leasing, vigente desde 2019, con impacto directo en gobiernos locales. “Ya financiamos a más de 102 municipios para comprar bienes de capital como patrulleros, ambulancias o máquinas agrícolas”.
El objetivo, explicó, es sostener servicios básicos para los vecinos en un contexto de ajuste y restricciones presupuestarias.