El Ministerio de Turismo y Áreas Protegidas destacó el posicionamiento de la provincia como referente nacional e internacional. Las reservas naturales se consolidan como el corazón del turismo chubutense.
Del total de ingresos, 38.000 fueron residentes locales, mientras que los turistas nacionales rozaron los 32.000. Los visitantes extranjeros superaron las 10.000 personas, atraídos por la biodiversidad.
Península Valdés fue el destino más elegido con 48.000 ingresos. Le siguieron Punta Tombo, con 16.000 visitas, y Punta Loma, que recibió a más de 8.500 turistas durante el mes.
La llegada de ocho cruceros internacionales a Puerto Madryn fue un motor clave para la economía. Este flujo generó un movimiento constante en las áreas protegidas cercanas a la costa.
Otras zonas también mostraron vitalidad, como Piedra Parada, que recibió a 4.000 entusiastas del trekking. Esta formación volcánica de 50 millones de años sigue ganando adeptos.
En el Área Cabo Dos Bahías, más de 2.300 personas avistaron pingüinos de Magallanes. Por su parte, el Bosque Petrificado Sarmiento fue visitado por 750 turistas interesados en la historia patagónica.
Una de las sorpresas fue el crecimiento del buceo con lobos marinos. La actividad registró 1.400 experiencias, lo que representa un aumento del 13% en comparación con enero de 2025.
Desde la cartera turística subrayaron que estas áreas son estratégicas para la educación ambiental. El Estado reafirmó su compromiso con el monitoreo y el desarrollo de un turismo sostenible.
El balance oficial destaca que la conjunción de naturaleza y experiencias inolvidables define la identidad de la provincia. Chubut apuesta a seguir fortaleciendo la puesta en valor de sus recursos naturales.