jueves 29 de enero de 2026
- Edición Nº2612

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Menos chicos en las aulas: la caída de la matrícula obliga a repensar la escuela argentina

12:58 |La baja de la natalidad proyecta una reducción del 27% en la matrícula primaria para 2030. Buenos Aires lidera el descenso y el informe de Argentinos por la Educación plantea una ventana de oportunidad —y riesgos— para reorganizar el sistema sin perder calidad educativa.



La escuela argentina atraviesa un punto de inflexión silencioso pero profundo. Según un informe reciente de Argentinos por la Educación, hacia 2030 la matrícula del nivel primario caerá un 27% en todo el país, lo que equivale a 1,2 millones de alumnos menos en comparación con 2023. Detrás del dato duro, el estudio abre una discusión de fondo: cómo reorganizar el sistema educativo, sus recursos y su estructura en un contexto de fuerte transición demográfica 

El trabajo, titulado “Presente y futuro de la cantidad de alumnos por docente y por grado”, fue elaborado por Martín De Simone (Banco Mundial), María Sol Alzú y Martín Nistal, y se apoya en proyecciones oficiales de la Dirección Nacional de Población del Ministerio del Interior junto con datos del Relevamiento Anual de la Secretaría de Educación. El diagnóstico es claro: el sostenido descenso de la natalidad ya está impactando de lleno en las aulas y lo hará con más fuerza en los próximos años 

Buenos Aires, en el centro del impacto

Aunque la caída será generalizada, no se distribuirá de manera uniforme en el territorio. La provincia de Buenos Aires lidera la reducción en términos absolutos, con 510.433 alumnos menos, lo que representa una baja del 30,5%. Le siguen la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con 92.540 estudiantes menos (-34%), y Santa Fe, con 87.770 (-24,5%) 

En términos porcentuales, las caídas más abruptas se proyectan en Tierra del Fuego (-36,1%), Santa Cruz (-34,9%) y CABA (-34%). En contraste, provincias como Santiago del Estero (-19,4%), Misiones (-20,3%) y Corrientes (-21,1%) muestran descensos más moderados, aunque igualmente significativos 

Menos alumnos, aulas más chicas

El informe anticipa una transformación visible en la vida cotidiana de las escuelas. Si se mantiene la cantidad de secciones existentes en 2023, las aulas numerosas prácticamente desaparecerán. Las secciones con 25 a 29 alumnos caerían del 29,4% al 3,5%, y las de 30 o más alumnos pasarían del 14,1% al 0,4% del total.

En sentido inverso, crecerán con fuerza las aulas pequeñas: las secciones de 15 a 19 estudiantes representarían casi la mitad de la matrícula (48,8%), mientras que aquellas con menos de 15 alumnos subirían del 4% al 22,2%. Esta tendencia se replicará en todas las provincias, incluso en aquellas que hoy concentran cursos más poblados, como Buenos Aires, Córdoba o Mendoza 

Un docente cada vez para menos alumnos

Otro dato central del informe es la evolución de la relación alumnos-docente. Actualmente, Argentina tiene en promedio 16 estudiantes por cargo docente en el nivel primario, una cifra intermedia en América Latina. De mantenerse la cantidad de cargos, ese ratio podría descender a 12 alumnos por docente en 2030, uno de los valores más bajos de la región 

Sin embargo, las diferencias provinciales persistirán. Catamarca, CABA y La Pampa podrían ubicarse entre 7 y 8 alumnos por docente, mientras que Buenos Aires, Mendoza, Córdoba y Misiones seguirían en el rango más alto, entre 13 y 15 estudiantes por cargo docente.

Lejos de plantear el fenómeno solo como un problema, el informe propone leerlo como una ventana de oportunidad. La caída de la matrícula permitiría reorganizar recursos sin aumentar el gasto total, reasignando docentes hacia tutorías, programas de acompañamiento pedagógico, extensión de la jornada escolar o mejoras en infraestructura y materiales educativos.

Según las estimaciones, si se ajustara el sistema manteniendo los ratios actuales, en 2030 habría 50.034 secciones menos y podrían reasignarse 71.250 cargos docentes, lo que liberaría recursos equivalentes a más de un billón de pesos anuales, cerca del 15% del presupuesto nacional destinado a Educación en 2025 

“El riesgo es que la inercia institucional haga que esta oportunidad se desperdicie”, advierte Martín De Simone. En la misma línea, especialistas como Cecilia Adrogué y Leyre Sáenz Guillén señalan que menos alumnos por aula no garantiza automáticamente mejores aprendizajes y que el desafío es orientar las decisiones hacia políticas con evidencia comprobada de impacto.

El desafío que viene

La escuela del futuro inmediato tendrá menos chicos, más aulas chicas y, potencialmente, más docentes por estudiante. La pregunta que deja abierto el informe es política y estratégica: qué hacer con esa nueva configuración. En provincias como Buenos Aires, donde la caída será más pronunciada en términos absolutos, el debate ya no es si habrá cambios, sino cómo y para qué se los conduce.

La transición demográfica ya empezó a golpear la puerta del sistema educativo. Aprovecharla para mejorar la calidad, la equidad y los aprendizajes —o dejar que pase como una oportunidad perdida— será una de las decisiones clave de los próximos años

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